Editorial. Espionaje financiero

A partir de este mes la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) tiene acceso legal a toda información bancaria cuyo saldo sea superior a los S/ 10 mil. Esto es posible ya que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) publicó un reglamento donde faculta la medida.

Este reglamento, no solo ha sido calificado de inconstitucional por varios especialistas, sino también podría generar consecuencias lamentables para la formalidad financiera.

Para empezar, nuestra Constitución respalda el secreto bancario y la reserva tributaria, sin embargo, con esta normativa se viola este derecho que otorga la Ley.

Se supone que esta medida ha sido adoptada para contrarrestar la informalidad y evasion tributaria, en cambio, hay otras formas para realizar este control y sin violar la constitución.

No se trata de inventar la pólvora, ya existen casos exitosos en otros países donde han luchado exitosamente a la informalidad y sin la necesidad de violentar el secreto bancario. Un ejemplo de ello es Chile, sin ir muy lejos.

Peor aún, sabemos que los bancos, que a pesar de ser instituciones privadas cuentan con recursos en seguridad, no pueden garantizar el 100 % de reserva de la información. Lo cual genera preocupación del gran riesgo potencial que significa la exposición de esta información a la Sunat. Esta información podría ser mal utilizada por funcionarios desleales, en contra del ciudadano y a favor del delincuente, ya sea cibernético o no.

Por decir un caso, sabemos que muchos adultos mayores tienden a ahorrar en los bancos como una garantía de seguridad de su dinero, y lo que han provocado ahora es pánico en ellos. 

En resumen, en vez de solucionar un problema, podrían generar uno mayor: la gente podría retirar sus ahorros de los bancos por temor a sanciones o peor aún, embargos de la Sunat. Pero sobre todo, el tener dinero en el banco ya no brindará ninguna garantía de seguridad para el ciudadano.