El mes pasado, julio, ha sido registrado como el más caluroso en nuestro planeta. El promedio de temperatura global es de 0.95° C, pero se incrementó a 0.98° C. Podríamos pensar que esos 0.03° C hacen una mínima diferencia, pero sería un grave error. Como muestra, durante julio de 2019, una ola de calor castigó el continente europeo con temperaturas superiores a los 40°, después se desplazó sobre Groenlandia, causando el derretimiento acelerado de billones de toneladas de hielo al mar.
La situación climática mundial está sufriendo cambios sumamente drásticos, y todos nosotros somos vulnerables a ella. Esta tendencia de alza de temperaturas se hacen más frecuentes y peor aún, más despiadadas. Los incendios forestales alrededor del mundo no han cesado, por el contrario se han incrementado considerablemente. Como muestra, se han quemado cientos de miles de hectáreas de bosques de la Amazonia en Brasil y poco o nada ha hecho el gobierno para controlar el fuego.
Asimismo en Europa, la época de verano fue la más caliente de los últimos 30 años. Sin embargo, también se produjeron lluvias torrenciales que provocaron terribles inundaciones, causando mucho daño. Por nuestro lado, en el hemisferio sur, los inviernos son cada vez más severos y obviamente Huánuco no escapa a esta inclemencia. Las bajas temperaturas en la noche y altas durante el día, están provocando enfermedades bronquiales y respiratorias especialmente en niños y se ha incrementado considerablemente las enfermedades virales.
El cambio climático está afectando también nuestras fuentes de agua. En algunos lugares la falta de lluvias ha provocado el estiaje muchos manantiales y puquiales que corren peligro de extinguirse. Preocupantemente, las poblaciones no tienen acceso a otras alternativas como agua tratada o clorificada.
Se tiene que pensar que en un mes termina el invierno, llega la primavera y con ello las lluvias, los huaycos, etc. Los gobiernos municipales y regional tendrán que demostrar capacidad de comunicación y trabajo en conjunto, para tomar medidas preventivas y de emergencia ante los desastres que podrían ocurrir. Hay tareas básicas de prevención como el descolmatado de quebradas y limpieza de ríos que podría prevenir las inundaciones y huaicos.
Ojalá que en la cumbre de la ONU sobre el cambio climático, para el 23 de setiembre, los líderes mundiales apoyen alguna medida de prevención y mitigación, como también, en la Conferencia del Clima en Santiago de Chile, prevista para el 25 de setiembre.



