EDITORIAL. El circo del Congreso

Sin esperar la última función de “gancho”, el ‘circo’ del Congreso de la República, con hábiles e increíbles malabaristas, trapecistas, magos, equilibristas, y teniendo entre los mejores actores a nuestros paisanos, nos ofrecieron, como normalmente están acostumbrados, un gran show, donde la ignorancia, jocosidad e hipocresía, abundan.

Curiosamente, intentaron dar una muestra de moralidad al quitarle la inmunidad al general ladrón de gasolina, Edwin Donayre, después de varios años de protegerlo.

Los artistas del Congreso, demuestran como siempre poca consecuencia entre sus palabras y sus actos, y mayor conveniencia para con sus acciones. Como muestra de ello, en tiempo record desaforaron a Kenji Fujimori, Guillermo Bocángel y Bienvenido Ramírez, sin esperar sanción judicial; similar sanción aplicaron a Jhony Lescano, quien corrió la misma suerte y sin conocer a su denunciante tuvo que irse a su casa, mientras que por el otro lado al “mañoso” Mamani, como pago por las grabaciones lo siguen protegiendo.

La reina del circo doña Rosita se gastó millones en la comisión Lava Jato, para no encontrar culpable alguno, y solo para liberar de toda culpa a su jefa, como también al difunto Alan García, de quien sus compañeros ahora están empezando a “cantar”.

Ni qué decir del congresista Tucto, quien hace un par de días se pronunció a favor del dictador venezolano Maduro, para reclamar contra el intento de golpe de estado. Pero cuando se trata de los graves problemas que atraviesa nuestro departamento, este señor no sale a decir ni pío, y mucho menos se preocupa de conocer la realidad local y regional.