EDITORIAL. ¿Dónde está el alcalde?

A tan solo 15 días de culminar el año y de acabar su periodo de gobierno en la Municipalidad de Huánuco, pareciera que el abogado Aníbal  Solórzano “abandonó el barco” y a sus gerentes ya no les interesa trabajar, pues el desorden ha aumentado de manera alarmante. Nuevamente la Plaza Mayor está siendo invadida por los trimóviles que hacen caso omiso a las reglas de tránsito, para sus conductores los semáforos son adornos colgados en las esquinas y como ellos son dueños de las calles hacen lo que les da la gana; mientras, los colectiveros, motociclistas, los que transportan carga y otros utilizan las calles como zonas de estacionamiento; qué decir de los comerciantes ambulantes, de los mismos comerciantes que usan las veredas para exhibir mercaderías y colocan carteles de publicidad, todo lo cual hace difícil y peligroso circular por las calles y veredas.

Es bueno reconocer que hasta hace poco por lo menos había cierta limpieza y hubo un intento de poner en vereda a los colectiveros, combis y mototaxis con muchas ordenanzas, aunque las gerencias poco aportaron, especialmente la de transportes que hasta ha desobedecido a la autoridad a la hora de intentar poner orden, favoreciendo claramente a los transportistas, que por algo será.

El encargo que le dio el pueblo es hasta el 31.12.18, por lo tanto falta un pequeño tramo y sería bueno que lo termine de la mejor manera, y haga la transferencia con toda claridad. orden y transparencia, documentadamente. Si algún despistado pretende modificar, cambiar, omitir o corregir algo, es muy tarde. La ordenanza que regula el transporte debería aplicarla y no dejarlo para la gestión que entra porque sería una bomba de tiempo para el futuro alcalde.

Se dice que nunca debemos perder la fe, ni la esperanza de que esta bendita tierra logre su ansiado  ordenamiento, que si bien es cierto origina un gran problema social, con carácter, con el diálogo, con los medios legales se logran objetivos, claro que también los regidores poco o solo críticas hicieron durante la gestión.

Señor alcalde, a las finales pretenden hacerle “meter la pata”, no lo permita, despídase dejando la casa ordenada, más bien prepare su despedida con algo para que se le recuerde, pues las obras son amores y no buenas razones.