Editorial. Devolviendo la vida al Huallaga

Todo parece indicar que se hará realidad la construcción de la planta de tratamiento de aguas servidas o residuales que llegan al río Huallaga, al haberse oficializado el endeudamiento por parte del Estado con el gobierno de Alemania por la millonaria suma de S/ 180 millones. Para ello, las autoridades del Ministerio de Vivienda han gestionado la adquisición del terreno en Chunapampa de casi seis hectáreas donde se construirá la planta.

Como lo hemos informado muchas veces, todos tristemente tenemos parte de responsabilidad de la contaminación del Huallaga. Para empezar, nuestros desechos procedentes de los hogares de una manera u otra terminan siendo evacuados al río, por otro lado están también los mayores contaminantes como son los químicos usados por las mineras, los mercados, los restaurantes, hospitales y centros de salud, entre otros.

Por fin Huánuco tendrá una planta de esta naturaleza y se pondrá a la altura de las grandes urbes del mundo. Debemos tener en cuenta que no se tiene una medición exacta del nivel de contaminación existente en el río, lo cual es lamentable. Sin embargo, debido a la tendencia de escasez de agua a nivel mundial, esta planta de tratamiento permitirá el reuso del agua. Además, producirá una serie de productos como fertilizantes, gas doméstico y otros componentes, lo que sin duda ayudará a descontaminar el río Huallaga.

Esta obra de la PTAR no se debe desperdiciar. Es solo el inicio de nuestro compromiso para el cuidado del medio ambiente, y la búsqueda de recuperar la vida en nuestros ríos, sin plásticos, insumos químicos y toda sustancia que envenena sus aguas.

Ojalá que pronto se pueda ver a los niños, jóvenes y adultos, bañarse en sus aguas como hace tan solo 30 años atrás, querámoslo o no, todos de alguna manera hemos aportado para su contaminación. Si queremos que nuestros hijos sigan viviendo en este aun hermoso valle, debemos tomar las acciones necesarias para recuperarlo y no perderlo. El sofocante calor, las torrenciales lluvias y los cambios extremos de temperatura son el producto de nuestras malas acciones contra este planeta azul.