Editorial. Deuda social

El Gobierno Regional de Huánuco consiguió 50 millones para pagar la tan postergada deuda social de los sectores educación y salud. Como se sabe, esta deuda social es el producto de las leyes dadas por los diferentes gobiernos centrales para reconocer el trabajo que realizan los profesionales, como los docentes, durante sus años de servicio en la preparación de clases o al arriesgar sus vidas cuando tienen que laborar en zonas rurales.

En mérito a ello, mediante el Banco de la Nación está realizando un pago para estos profesionales cesantes. Lo cual es una buena noticia, ya que con esta pandemia mucha gente no tiene ingreso alguno. Sin embargo, el gran detalle de esto es que la única forma que los beneficiarios puedan cobrar dicho pago, es a través de una ventanilla de la oficina central del banco.

Es penoso realmente el poco criterio que se está usando para con estas personas. Se olvidan que en su mayoría son longevos, ex servidores del Estado que entregaron su vida por darnos educación e instrucción a este pueblo.

Muchos de estos adultos mayores se están exponiendo a hacer sus colas, las mismas que parecen interminables y que no garantizan la atención debido al limitado servicio que tienen las instituciones hoy en día con la pandemia.

Recordemos que a este banco, también tienen que ir otras miles de personas a cobrar sus bonos universales, pagos de los programas sociales, etc.

Estas medidas adoptadas son muy contradictorias con las disposiciones de prevención y distanciamiento implementadas por el gobierno. Consideramos que se deberían de utilizar mejores opciones, más viables y seguras para todos los ciudadanos. No nos referimos a descubrir nuevamente la pólvora sino, tal vez, una opción podría ser considerar realizar el depósito a las respectivas cuentas de los beneficiarios (multired).

Asimismo, hay que reconocer que aún existen miles de personas a quienes hasta ahora no se les reconoce dicho pago. Para ello tienen que realizar procesos administrativos en el Gorehco, después iniciar un proceso judicial que puede demorar varios meses o años.

El actual presidente de la Corte de Huánuco, Dr. Richard Nina Quispe prometió hacer de su institución un medio de ayuda y trabajo con la población. Esperemos que esto suceda se acuerden de los maestros. Muchos de ellos están muriendo en la miseria, sin haberles reconocido sus derechos otorgados por ley.