La definición de políticas públicas es esencial para fortalecer y desarrollar los diversos sectores productivos de un país. En ese sentido, las instancias gubernamentales se encargan de definir las políticas de los sectores productivos, en este caso, agrario, con el objetivo de mejorar la agricultura rural.
Interesantemente, nuestro país cuenta con una Política Nacional Agraria, sin embargo, pareciera inexistente. Para empezar, está desfasada y está lejos de ser inclusiva. Por decir, el Estado prioriza enormemente la exportación de productos agrícolas a mercados internacionales, o llamada también agroexportación, para dejar en segundo plano la producción de agricultura familiar, que está destinada al consumo y venta local.
Las consecuencias de esta “política nacional” han generado mucho daño a este segundo sector. A falta de asesoramiento técnico, no han podido desarrollar ni producir de manera sustentable, por el contrario han terminado contaminando sus tierras con químicos. Al no estar capacitados, no han podido generar proyectos productivos, que son esenciales para que mejoren su calidad de vida. Como consecuencia, se ha incrementado la pobreza y desigualdad. Un gran ejemplo de esto se ha visto plasmado con la pandemia. Miles de chacras abandonadas por falta de riego por temor al contagio.
Tristemente, el agricultor es puesto como última rueda del coche. El estado nunca se ha hecho presente, salvo con bonos, que definitivamente ayudan, pero por el otro lado los vuelve dependientes e improductivos.
Por otro lado, están los intermediarios, quienes al final terminan aprovechándose de lo poco que genera este agricultor y que terminan encareciendo los productos agrarios.
Es por ello de suma importancia la institucionalización de un programa de la chacra a la olla, para que estos agricultores tengan un mercado donde ofertar sus productos de manera justa. Esto, obviamente debería ir acompañado de capacitación técnica para que den el gran salto y vendan productos sanos y orgánicos. Por otro lado, se debería evaluar darles microcréditos para que puedan mejorar su producción.




