Las fuerzas de seguridad del Ecuador han llevado a cabo una serie de operaciones conjuntas que han resultado en importantes incautaciones y detenciones en la lucha contra el crimen organizado en el país. Desde la aplicación del estado de excepción y la declaración de “conflicto armado interno” el pasado 9 de enero, se han decomisado 49,3 toneladas de drogas, según lo informado por el Eje de Seguridad.
El informe diario también detalla otras confiscaciones significativas, incluyendo 2.352 armas de fuego, 12.020 explosivos, 163.179 municiones, 1.233 alimentadoras y 3.333 armas blancas en un lapso de 36 días. Además, se han ejecutado casi 94.000 operaciones conjuntas entre policías y militares en todo el país, con un enfoque particular en desmantelar bandas criminales ahora denominadas grupos terroristas por las autoridades.
Las fuerzas de seguridad han detenido a más de 7.700 personas, incluyendo 241 bajo cargos de terrorismo, y han abatido a 8 personas identificadas como terroristas en enfrentamientos. Además, se han recuperado vehículos, embarcaciones, dinero en efectivo y grandes cantidades de combustible.
El presidente Daniel Noboa ha identificado al menos 22 grupos del crimen organizado transnacional como organizaciones terroristas, permitiendo que las fuerzas armadas y la policía actúen con todos sus recursos para neutralizarlos. Esta ofensiva contra el crimen organizado es parte del Plan Fénix, que originalmente se centraba en recuperar el control de las prisiones pero se ha extendido para abordar la violencia generalizada en el país




