El gobierno de Estados Unidos confirmó un nuevo golpe contra el narcotráfico en aguas del Caribe. El presidente Donald Trump anunció a través de su red Truth Social que las Fuerzas Militares estadounidenses atacaron una segunda embarcación frente a las costas de Venezuela, operación que dejó como saldo tres personas muertas, presuntamente integrantes del cartel de los Soles.
“Por orden mía, esta mañana realizamos un segundo ataque contra narcotraficantes y narcoterroristas extraordinariamente violentos”, afirmó Trump, quien enmarcó la acción dentro de su estrategia de “mano dura” contra los flujos de droga hacia territorio estadounidense.
Este episodio se suma al ataque inicial contra otra lancha venezolana, que dejó once fallecidos y marcó el inicio de un despliegue militar sin precedentes en la región.
El presidente estadounidense aseguró que existen pruebas claras sobre el cargamento transportado por la embarcación: “Tenemos grabaciones, se ven las grandes bolsas. Sabemos a la hora que salieron y lo que llevaban”, declaró desde la Casa Blanca, sin ofrecer más detalles.
Trump también sostuvo que los narcotraficantes “han costado muchas vidas en Estados Unidos” y prometió que su gobierno seguirá cortando rutas de tráfico, tanto marítimas como terrestres.
El operativo fue respaldado por un despliegue militar de gran envergadura: activos estadounidenses se encuentran instalados en Puerto Rico, incluyendo el Grupo Anfibio Listo de Iwo Jima, la 22.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina y diez aviones de combate F-35. Mientras tanto, el canciller venezolano, Yván Gil, respondió que su país “no apuesta por un conflicto” y “no lo desea”, aunque advirtió que se mantienen vigilantes frente a cualquier escalada.
La ofensiva, sin embargo, ha levantado dudas. Un reporte de CNN reveló que el Pentágono —ahora denominado Departamento de Guerra— no presentó pruebas concluyentes de que los objetivos del primer ataque estuvieran ligados al Tren de Aragua, lo que alimenta cuestionamientos sobre la legitimidad de las operaciones. Según la investigación periodística, incluso existieron inconsistencias respecto al rumbo que llevaba la embarcación atacada.
En paralelo, la política estadounidense también endureció su tono. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Washington “no permitirá que un cartel opere o se haga pasar por gobierno dentro del hemisferio”, en referencia directa al régimen de Nicolás Maduro y a su presunta vinculación con el cartel de los Soles.
Rubio subrayó que, aunque no existe una acusación formal ni recompensa oficial contra Maduro, sí hay un “incentivo” para capturarlo, dado que se le considera parte de una red criminal internacional.




