Durante tres años, desenterraron discretamente uno de los mayores tesoros de Inglaterra

El descubrimiento del Tesoro de Melsonby podría redefinir nuestra comprensión de la Edad de Hierro en Gran Bretaña. Un hallazgo fortuito que ha mantenido en vilo a la comunidad arqueológica durante los últimos tres años, y que ahora sale a la luz pública con la promesa de revolucionar lo que creíamos saber sobre esta etapa crucial de la historia europea. Recordemos que la Edad de Hierro en Gran Bretaña, aproximadamente entre el 800 a.C. y la llegada de los romanos en el 43 d.C., fue un periodo de grandes transformaciones sociales, políticas y tecnológicas.

Según la investigación publicada por The New York Times, un equipo de arqueólogos ha estado trabajando en secreto desde 2021, cuando un detectorista aficionado realizó el descubrimiento inicial.

El hallazgo se remonta a diciembre de 2021, cuando Peter Heads, un aficionado a la detección de metales, contactó con Tom Moore, jefe del departamento de Arqueología de la Universidad de Durham. La llamada, justo antes de Navidad, fue concisa pero contundente: Heads creía haber encontrado algo significativo de la Edad de Hierro. La Universidad de Durham, con su larga trayectoria en investigaciones arqueológicas en el norte de Inglaterra, se puso manos a la obra de inmediato.

La magnitud del descubrimiento se reveló gradualmente a medida que avanzaba la excavación. Más de 800 objetos, en su mayoría datados en la Edad de Hierro, fueron recuperados del sitio. Entre ellos destacan calderos, un cuenco para mezclar vino (lo que sugiere un nivel de sofisticación social y cultural mayor de lo esperado), arneses para caballos adornados con coral y lanzas ceremoniales, que apuntan a rituales y prácticas religiosas aún por descifrar.

Uno de los elementos más sorprendentes del Tesoro de Melsonby es la presencia de 28 ruedas de hierro, presumiblemente pertenecientes a carros o vagones. Este hallazgo desafía la creencia previa de que este tipo de vehículos de transporte no existían en tal magnitud y sofisticación entre las élites de la Edad de Hierro británica. Ello sugiere que la movilidad y el comercio en esa época eran más avanzados de lo que se pensaba.

Duncan Wilson, director ejecutivo de Historic England, la agencia gubernamental encargada de la protección del patrimonio histórico inglés, ha calificado el hallazgo como “uno de los descubrimientos más importantes y emocionantes de la Edad de Hierro jamás realizados en el Reino Unido”. Subraya, además, la importancia del tesoro para comprender las conexiones entre la vida en el norte de Gran Bretaña y el resto de Europa durante este periodo.

Este descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre la organización social, la economía y la cultura de los pueblos de la Edad de Hierro en Gran Bretaña. La investigación continúa, y se espera que los análisis detallados de los objetos recuperados arrojen más luz sobre este fascinante periodo de la historia.