Después de reconocer que Alianza UDH fue mejor y que le ganó bien, el entrenador del club Real Garcilaso, el chileno Héctor Tapia, declaró en el Cusco, ante sus medios informativos, que el árbitro les perjudicó y que sus sanciones condicionaron el resultado.
Tapia afirmó que si bien el rival hizo su trabajo y ganó porque les hizo dos goles los cobros del árbitro en contra de su equipo influyeron en el resultado.
Agregó: “El error es parte del juego, yo me equivoco mucho pero cuando son acciones muy claras, como el penal a Hernán Rengifo, el gol que nos hacen en offside, al final también una mano muy clara en el área. Los jugadores salieron muy calientes porque sintieron una injusticia. Nos sentimos totalmente perjudicados”.
Si reclamó estas cosas, Tapia debió reconocer también que el árbitro les perdonó faltas graves que debieron ser expulsiones, por jugadas malintencionadas contra jugadores azulgranas; aparte, el árbitro también se equivocó en otras jugadas en debió sancionar a favor del cuadro local, pero cobró al revés.
En todo caso Tapia debió ser coherente con sus declaraciones, porque aquí dijo una cosa y en su tierra otra distinta.




