Con una mesa pequeña, algunas ollas y la decisión de no rendirse, dos jóvenes menores de 24 años iniciaron un emprendimiento nocturno en Huánuco, ofreciendo ponche de maca, arroz con leche y queques de chocolate y marmoleado. Según contaron, su objetivo es generar ingresos de manera honesta para apoyar a sus familias y ahorrar para continuar estudiando, mientras fortalecen su idea de negocio paso a paso.
De acuerdo con lo informado, los jóvenes salen todas las noches a vender en los jirones Dos de Mayo y Pedro Puelles, en las inmediaciones del parque Amarilis. Allí instalan una mesita y organizan sus productos para atender a vecinos y transeúntes que buscan un sabor casero a esa hora del día.
Según relataron, ellos mismos se encargan de la preparación y venta. En su carta figuran bebidas y postres tradicionales, donde destacan el ponche de maca y el arroz con leche, además de queques de chocolate y marmoleado. Los emprendedores afirmaron que trabajan con insumos naturales y que evitan añadir componentes que, a su criterio, alteren la calidad del producto, buscando mantener un sabor casero y nutritivo.
Los jóvenes indicaron que su emprendimiento responde a una meta clara: generar ingresos para cubrir necesidades del hogar y, a la vez, ahorrar para estudiar. Señalaron que hoy concentran sus esfuerzos en consolidar el negocio, mejorar su oferta y captar clientes de manera constante, sin depender de terceros ni esperar oportunidades que no llegan.
En ese camino, comentaron que su motivación principal es el futuro: construir una base económica que les permita retomar o financiar estudios y proyectarse con mayor estabilidad. Asimismo, destacaron que prefieren invertir su tiempo en trabajo y aprendizaje, antes que distraerse en actividades que puedan perjudicar su economía o su salud.
La historia de estos dos jóvenes refleja una realidad cotidiana en Huánuco: emprendimientos pequeños que nacen con pocos recursos, pero con disciplina y constancia. En su caso, la estrategia es sencilla: productos preparados por ellos mismos, venta en un punto visible y contacto directo con el cliente.
Según manifestaron, su siguiente reto es mejorar: fortalecer presentación, ampliar ligeramente la variedad y sostener la calidad para crecer por recomendación. Ellos sostienen que la mentalidad emprendedora se construye con decisión y práctica diaria, mientras sueñan con convertirse —en el futuro— en empresarios que aporten a la región.




