DÓNDE PRACTICAR DEPORTE

Es hora que en nuestra región se vean todos los aspectos de la actividad social como herramientas de desarrollo económico. El deporte no escapa a esta visión. El análisis económico de las actividades deportivas suele estar limitado en los medios y entre los académicos al impacto de grandes eventos, generalmente con el fútbol, como los campeonatos nacionales o latinoamericanos, y al costo de los grandes fichajes. Datos, además, que no suelen ser muy rigurosos o ignoran la inflación.
Nuestro valle del Pillco, al que atribuimos tener el “mejor clima del Mundo”, es en sí mismo un activo y una herramienta de desarrollo deportivo, sin embargo los miles de jóvenes que viven aquí se ven limitados en sus prácticas deportivas por la falta de lugares o escenarios.
Actualmente solo se cuenta con el estadio Heraclio Tapia y el de la Unheval. El Complejo de Paucarbamba todavía está por iniciarse. No hay más. Lo que iba a ser la ciudad del deporte de Huayllabamba quedó en el olvido, porque quedaba lejos de la ciudad cuando la comunidad lo donó. Hace 40 o 50 años cuando la población era menor, se tenían varias canchas o espacios deportivos para jugar a la pelota o el voleibol como el de Los Profundos, el Maracaná, Cabrito Pampa, el colegio Agropecuario, el estadio Leoncio Prado, el de Paucambamba, incluso en Cayhuayna; sin embargo, hoy solo contamos con dos.
Por un lado el deporte es un asunto de salud, por otro también es una herramienta efectiva en la educación de los niños, pues a través de él se fomentan valores y habilidades de manera sana y divertida. Practicar alguna disciplina física o hacer ejercicio desde edades tempranas sirve, no solo para activar todas las funciones cerebrales que son indispensables para su desarrollo cognitivo general, como señalan los especialistas sino que les enseña una serie de habilidades y conocimientos que les serán de gran ayuda durante toda su vida.