Donald Trump propone duplicar los aranceles a chips y semiconductores

La administración Trump ha anunciado una medida proteccionista de gran calado: la imposición de un arancel del 100% a las importaciones de semiconductores y chips. Esta decisión, que busca incentivar la producción nacional, podría tener repercusiones significativas en la economía global, especialmente para las empresas tecnológicas que dependen de estos componentes.

Según la investigación publicada por El Comercio, la estrategia del expresidente Trump se centra en forzar a las empresas a trasladar, o al menos expandir, sus operaciones de fabricación al territorio estadounidense.

La motivación detrás de esta política es clara: revitalizar la industria manufacturera estadounidense y reducir la dependencia del país de proveedores extranjeros, especialmente en un sector tan estratégico como el de los semiconductores. Estados Unidos, que alguna vez fue líder en la producción de chips, ha visto cómo su cuota de mercado disminuía en las últimas décadas frente a competidores asiáticos como Taiwán y Corea del Sur.

El anuncio se realizó durante un evento en el Despacho Oval, donde Trump estuvo acompañado por Tim Cook, el CEO de Apple. La presencia de Cook no fue casualidad, ya que Apple es uno de los mayores consumidores de semiconductores del mundo. La compañía ha anunciado un aumento sustancial de sus inversiones en Estados Unidos, alcanzando los 600.000 millones de dólares. Este movimiento estratégico parece ser una respuesta directa a la amenaza de los aranceles, buscando asegurar el acceso a los componentes necesarios para sus productos sin incurrir en costos adicionales.

La medida arancelaria plantea interrogantes sobre su impacto real. Si bien podría estimular la inversión en la producción nacional de semiconductores, también podría generar un aumento en los precios de los dispositivos electrónicos para los consumidores estadounidenses. Además, la medida podría provocar represalias por parte de otros países, desencadenando una guerra comercial que perjudique a todos los involucrados. La industria de semiconductores es altamente globalizada, con cadenas de suministro complejas que involucran a múltiples países.

Cabe recordar que la escasez global de chips, exacerbada por la pandemia de COVID-19, ya ha afectado a diversas industrias, desde la automotriz hasta la de videojuegos. Esta situación ha puesto de manifiesto la importancia estratégica de los semiconductores y la necesidad de asegurar su suministro. La decisión de Trump se enmarca en este contexto de creciente competencia geopolítica y económica por el control de las tecnologías clave.