Docentes de educación superior en huelga indefinida exigen mejoras laborales y salariales

Desde el 26 de agosto, los docentes de institutos de educación superior tecnológica y pedagógica en todo el Perú han iniciado una huelga nacional indefinida, reclamando condiciones laborales más justas. Ángela Silvana García Obregón, docente del Instituto Aparicio Pomares, denuncia que el sector ha sido abandonado durante más de dos décadas. A pesar de los esfuerzos de los educadores, los problemas persisten, afectando tanto a los docentes nombrados como a los contratados.

García Obregón señala que los profesores contratados llevan más de 22 años sin la posibilidad de un nombramiento oficial, trabajando bajo condiciones salariales precarias. “Con un sueldo de apenas 2200 soles por 40 horas de trabajo, los docentes de institutos superiores enfrentamos uno de los sueldos más bajos del sector”, afirma. Además, resalta que la falta de actualización de la Ley de Educación Superior ha paralizado los ascensos para los docentes nombrados, agravando la situación.

Institutos de todo el país se unen a la huelga

En la región de Huánuco, varios institutos pedagógicos y tecnológicos se han sumado a la protesta. Entre ellos se encuentran el Instituto Marcos Durand Martel, el más grande de la zona, y el Instituto Aparicio Pomares. Institutos de localidades como La Unión, Llata, Aucayacu, Ambo, Naranjillo y Puerto Inca también participan activamente en la huelga, sumándose a la exigencia de mejoras en infraestructura y equipamiento.

A pesar de los días de paro, García Obregón subraya que no han recibido ninguna respuesta por parte del gobierno. “No tenemos diálogo aún, pero estamos convencidos de que nuestra huelga continuará de manera indefinida hasta que se resuelvan nuestros reclamos”, declaró.

Impacto en los estudiantes y la comunidad

Los docentes reconocen el impacto que esta huelga tiene en los estudiantes, pero aseguran que, una vez se resuelvan sus demandas, se comprometerán a reprogramar todas las actividades académicas. “Llevamos más de 20 años en el abandono, y creemos que nuestras exigencias son justas. La mayoría de nosotros tiene títulos de magíster o doctorado, y además hemos cursado varias carreras para brindar la mejor educación posible”, señaló García Obregón.