El mundo del tenis es testigo de un nuevo capítulo en la rivalidad de Novak Djokovic, quien, pese al paso del tiempo, sigue demostrando su dominio. La historia se repite una vez más en Nueva York, donde el serbio venció a Taylor Fritz, extendiendo su invicto personal contra el estadounidense a once partidos. La consistencia del serbio frente a Fritz es innegable. Este triunfo lo catapulta a las semifinales del US Open, igualando el récord de Jimmy Connors con catorce apariciones en esta instancia en Flushing Meadows.
Según el reportaje de El País, la victoria de Djokovic sobre Fritz se concretó con parciales de 6-3, 7-5, 3-6 y 6-4 tras una batalla de 3 horas y 24 minutos. “El encuentro subraya la tenacidad de Djokovic”, quien a sus 38 años sigue desafiando las expectativas y luchando por alcanzar su 25º título de Grand Slam.
Djokovic se enfrentará a Carlos Alcaraz en semifinales, un rival que representa el futuro del tenis mundial. “La juventud y el vigor físico de Alcaraz” contrastan con la experiencia y la astucia de Djokovic, creando un enfrentamiento generacional de gran interés. Aunque Djokovic domina el historial ante Alcaraz, con 5 victorias en 8 partidos, incluyendo 3 en pista dura, el español llega a este encuentro con la confianza renovada tras su victoria en Wimbledon, donde venció al serbio en una final épica. “La clave para Alcaraz será evitar caer en la trampa mental” que Djokovic le tendió en el Abierto de Australia, donde el serbio se impuso con claridad.
El partido contra Fritz no estuvo exento de momentos de tensión para Djokovic. El público neoyorquino mostró su apoyo al estadounidense, celebrando los errores del serbio y buscando desestabilizarlo. Sin embargo, “Djokovic respondió con su habitual combatividad”, desafiando a la grada y reclamando al juez de silla. Esta actitud refleja la pasión y el hambre de victoria que aún siente el serbio, a pesar de su extenso palmarés. Después del partido, Djokovic dedicó un baile a su hija Tara, quien cumplía ocho años, demostrando su lado más personal y familiar. El serbio reconoció que el partido fue muy ajustado y que tuvo que luchar por cada punto, pero destacó la importancia de la victoria en este tipo de situaciones. Djokovic tiene ahora dos días para recuperarse y prepararse para el enfrentamiento contra Alcaraz, un partido que promete ser un duelo de titanes.




