Dirigente Julio Falcón: “El Congreso ha desplazado al Ejecutivo y no hay independencia real de poderes”

El dirigente y luchador social de Patria Roja, Julio Falcón y Acosta, expresó una visión crítica sobre la coyuntura política nacional, señalando que, a su juicio, el Poder Ejecutivo ha sido debilitado y que actualmente sería el Congreso de la República el que concentra las principales decisiones del Estado. Estas declaraciones fueron brindadas durante una entrevista periodística, en la que el dirigente analizó la relación entre política, economía y sociedad.

Según Falcón, los últimos presidentes de la República “han sido vulnerados en su poder”, lo que, desde su interpretación, evidenciaría la pérdida de la independencia de poderes. En ese marco, sostuvo que el país estaría funcionando, de hecho, bajo una lógica cercana a un “gobierno parlamentarista”, aunque sin una reforma constitucional formal. El dirigente añadió que esta situación podría profundizarse con el eventual retorno del Senado, escenario que —en su opinión— reforzaría el predominio del Legislativo.

Falcón atribuyó este contexto político a la debilidad de los partidos políticos, a los que calificó como “pragmáticos” y carentes de una base ideológica sólida. Desde su perspectiva, esta fragilidad habría permitido que el Congreso asuma un rol dominante en la conducción del país.

En la entrevista, Julio Falcón también vinculó la actual crisis política con un desinterés generalizado de la ciudadanía en la participación política. Según manifestó, existiría un “rechazo total” hacia la política, pese a que —desde su punto de vista— esta debería ser el espacio donde se examinan los problemas nacionales y se formulan soluciones a los asuntos más urgentes del país.

Consultado sobre la relación entre política, economía y sociedad, el dirigente advirtió que, de mantenerse el escenario actual, el Perú se encaminaría hacia “situaciones muy lamentables” en la vida nacional. Falcón sostuvo que la filosofía que, según él, predomina en la sociedad peruana es una visión pragmática y mercantil, que habría desplazado el interés por la participación cívica y el debate ideológico.

En ese contexto, afirmó que el debilitamiento del sistema político tendría consecuencias directas en la economía y en la cohesión social. Para el dirigente, la falta de una política sólida y representativa afectaría la capacidad del Estado para responder a los problemas estructurales del país.
Uno de los puntos más sensibles abordados por Julio Falcón fue el financiamiento empresarial de las campañas políticas. El dirigente afirmó que, en su lectura de la realidad nacional, existen candidatos que son financiados por empresarios, quienes luego —según su versión— exigirían beneficios una vez que dichos candidatos acceden al poder, como la asignación direccionada de licitaciones públicas.

Falcón sostuvo que esta dinámica habría permitido que la corrupción se inserte en el Estado, al priorizar intereses particulares por encima del bien común. En su análisis, señaló que el modelo neoliberal habría impuesto la economía sobre la ideología, los aspectos técnicos y las normas, generando un escenario en el que, según afirmó, “nadie norma” adecuadamente estas prácticas.

Estas declaraciones reflejan una posición crítica frente al modelo económico vigente, desde una perspectiva ideológica claramente definida. El entrevistado no presentó, durante la conversación, casos específicos ni documentación que respalde sus afirmaciones, sino que expuso una interpretación general del funcionamiento del sistema político y económico.