La Dirección Regional de Salud (DIRESA) ejecuta, en coordinación con la Fiscalía de Prevención del Delito y diversas municipalidades, una serie de operativos de fiscalización en establecimientos de comida y puntos de venta de productos de campaña navideña, según informó Aldo Villareyes Cariga, director ejecutivo de Salud Ambiental.
El funcionario señaló que estas intervenciones buscan asegurar que los alimentos preparados y los productos ofrecidos al público cumplan con las condiciones sanitarias mínimas, con el fin de evitar intoxicaciones, enfermedades diarreicas agudas (EDA) y otras afectaciones a la salud.
Villareyes refirió que entre las intervenciones recientes figura el cierre temporal de un local céntrico, donde —según su testimonio— se encontraron residuos fecales de animales, situación que calificó como un riesgo evidente para los consumidores. Asimismo, indicó que en otros tres establecimientos fueron destruidos alimentos por carecer de registro sanitario, lo que, de acuerdo con el representante de DIRESA, constituye un incumplimiento grave de la normativa vigente.
Fiscalización de venta ambulatoria
El director de Salud Ambiental detalló que la institución también viene fiscalizando la comercialización de panetones, vinos, champán y otros licores de temporada, así como juguetes para niños, insistiendo en que todos estos productos deben contar con registro y autorización sanitaria. Según Villareyes, la población debe verificar siempre la procedencia y fecha de vencimiento para evitar adquirir mercancía de dudosa calidad.
De igual forma, anunció que los operativos se extenderán a zonas de venta ambulatoria, especialmente alrededor de mercados donde suele incrementarse la actividad informal en estas fechas. En estos espacios, afirmó que es frecuente hallar productos sin certificación o mal almacenados, lo que representa un riesgo directo para la salud pública.
Villareyes recordó que consumir alimentos o bebidas vencidas, o que no cuenten con registro sanitario, puede generar —según sus declaraciones— cuadros de intoxicación, alergias o enfermedades gastrointestinales. Por ello, enfatizó que los operativos ya están programados y se intensificarán conforme se acerquen la Navidad y el Año Nuevo.
Límites de competencia
El funcionario aclaró que el cierre o reapertura de establecimientos no es competencia de DIRESA, sino de las municipalidades, marcando una distinción en las responsabilidades institucionales. En su función, dijo, corresponde a la entidad sanitaria vigilar y fiscalizar las condiciones de salubridad, mientras que las sanciones administrativas recaen en los gobiernos locales.
Finalmente, Villareyes precisó que la institución no interviene en fiestas de promoción ni eventos privados, pues su competencia se limita a establecimientos públicos y lugares donde se procesan o almacenan alimentos.




