El director regional de Salud, Gustavo Barrera, responsabilizó a las anteriores autoridades de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) por no haber buscado el diálogo con los representantes de la Beneficencia. Según Barrera, este fallo en la gestión ha generado una situación crítica que podría llevar al desalojo de la DIRESA de las instalaciones que ocupa actualmente. El conflicto, que data de 2019, se encuentra en su etapa final en el proceso judicial, y la sentencia inminente sería el desalojo de la institución.
Barrera expresó que, durante los últimos años, los directivos de la DIRESA no dieron la importancia debida al tema del contrato con la Beneficencia, entidad que es propietaria del local. En su opinión, esta falta de acción ha conducido a la actual situación legal desfavorable. El director resaltó que los directivos anteriores debieron negociar un acuerdo mutuo para evitar la pérdida del inmueble y ahora se enfrentan a las consecuencias.
La DIRESA no solo alberga funciones administrativas, sino también el laboratorio regional que realiza pruebas vitales, como las de VIH, dengue y COVID-19. Barrera advirtió que el desalojo afectaría gravemente la atención de los pacientes que dependen de estos diagnósticos, poniendo en riesgo la salud pública. En su corta gestión de 15 días, Barrera ha estado en conversaciones con el administrador de la DIRESA para buscar locales alternativos que permitan continuar con las actividades de la institución.
Ante la pregunta de por qué se dejó de pagar el alquiler, a lo que Barrera respondió que desde el 2019, cuando se inició el proceso judicial, los directivos simplemente dejaron de abordar el tema. Actualmente, se desconoce el monto exacto de la deuda, pero Barrera afirmó que ya se han iniciado conversaciones con el gerente de la Beneficencia para intentar llegar a un acuerdo que permita fraccionar los pagos.
Barrera manifestó que ha mostrado disposición a apoyar a la DIRESA en la búsqueda de un nuevo local, ya que interrumpir las operaciones de esta institución afectaría gravemente la supervisión y control de los servicios de salud en Huánuco. Aunque lo ideal sería contar con un local propio, como lo tiene la Dirección Regional de Transportes, Barrera enfatizó que en este momento lo urgente es conseguir una prórroga o un nuevo espacio que permita continuar con las funciones de la DIRESA.




