Más de 52 mil niños han sido vacunados contra el sarampión y la polio en Huánuco, según afirmó la Dirección Regional de Salud (Diresa) de la región. Esta cifra representa un avance del 72 % dentro de la campaña nacional de vacunación impulsada por el Ministerio de Salud desde el 15 de septiembre.
Juan José Sánchez Tacuchi, director de Salud de las Personas en Huánuco, informó que la meta es vacunar a 80 515 niños menores de seis años en todo el departamento. “Estamos desarrollando la vacunación en las 11 provincias y 84 distritos de Huánuco. Hasta la fecha, hemos alcanzado a más de 52 mil niños, pero aún nos queda una brecha del 28 %”, detalló Sánchez.
Según la Diresa, la vacunación contra el sarampión está dirigida a menores de entre 1 y 6 años, mientras que la inmunización contra la poliomielitis se aplica a niños de 2 meses a 5 años.
Problemas por desinformación
Sin embargo, el proceso no ha estado exento de dificultades. De acuerdo con Sánchez Tacuchi, la campaña ha enfrentado resistencia en algunas zonas, tanto rurales como urbanas. Según la autoridad, este rechazo estaría vinculado a la desinformación que circula entre algunos padres de familia, quienes “creen erróneamente que estas vacunas son contra la covid-19, lo que ha generado preocupación en ciertas áreas, especialmente urbanas”.
Para lograr la meta de cobertura, la estrategia de vacunación se concentrará en centros educativos del departamento en los próximos días. Además, las brigadas de salud continuarán con la vacunación casa por casa, con el objetivo de reducir el porcentaje de menores no inmunizados.
Sánchez Tacuchi insistió en la importancia de esta campaña, asegurando que se trata de un esfuerzo crucial para evitar brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión y la poliomielitis. “No podemos permitir que enfermedades erradicadas regresen por falta de vacunación”, afirmó.
Este plan de vacunación, según las declaraciones de las autoridades de salud, busca garantizar la protección de la población infantil en Huánuco frente a estas enfermedades, las cuales, de no controlarse, podrían generar un riesgo significativo para la salud pública.




