El director del Hospital de Tingo María, Ricardo Díaz Bardales, denunció públicamente que los congresistas huanuqueños Elizabeth Medina Hermosilla y Elvis Vergara ingresaron al nosocomio sin respetar protocolos ni solicitar permiso para recorrer zonas críticas como pediatría y centro quirúrgico, donde rigen normas estrictas de bioseguridad.
Según indicó Díaz Bardales, los legisladores llegaron acompañados por personal policial y tres camionetas, sin identificarse plenamente ni esperar los 10 minutos solicitados para ser recibidos por la dirección. Afirmó que el ingreso fue realizado de manera intempestiva, generando lo que describió como un “atropello a la autoridad institucional”.
“Ingresó como si fuera su casa. Yo soy el director y tengo que resguardar la bioseguridad de mis pacientes”, manifestó.
El director aseguró que su negativa a permitir el ingreso inmediato a áreas restringidas generó una reacción desproporcionada, al punto que —según sus palabras— la congresista Medina habría ordenado detenerlo.
“¿Cómo puede una congresista ordenar que me detengan? Yo estaba uniformado, con identificación, cumpliendo mi labor”, declaró.
Díaz Bardales señaló que el ingreso se produjo sin coordinación con su despacho, pese a que —según afirmó— la Contraloría ya viene fiscalizando la infraestructura del hospital, que se encuentra en construcción desde hace más de una década. En ese contexto, sugirió que la visita tendría fines políticos.
“Esto fue armado con fines políticos. ¿Cuál era el sentido de una visita de ese tipo si el hospital ya está en seguimiento de Contraloría?”, declaró.
Uno de los puntos más controversiales en las declaraciones de Díaz Bardales fue su acusación directa contra el sindicato del Hospital de Tingo María, al que responsabilizó de facilitar el ingreso de los parlamentarios y de intentar influir en decisiones administrativas.
“El sindicato fue a buscar a la congresista, le abrieron la puerta. Ellos están acostumbrados a meter gente en diferentes áreas del hospital”, señaló.
El director aseguró que ha recibido constantes propuestas para colocar personal allegado, situación que rechazó por considerar que se trata de prácticas alejadas de la meritocracia.
“Yo les he dicho que acá se trabaja con títulos y capacidad, no con recomendaciones. El hospital es para profesionales idóneos”, sostuvo.
También indicó que la relación con el sindicato se ha deteriorado al punto de que ya no responden a sus llamadas, lo que dificulta el diálogo institucional. Afirmó que pese a las presiones, mantendrá su postura de priorizar el mérito profesional por encima de vínculos personales o políticos.
Sobre una acusación lanzada por la congresista Medina respecto a la existencia de un supuesto “taller mecánico” en la azotea del hospital, Díaz Bardales aclaró que dicho espacio corresponde a un taller de mantenimiento y obras, en el marco del proyecto de construcción que aún no ha sido concluido.
“Ahí se pintan puertas, se hacen reparaciones. No se están fabricando puertas para vender, como se ha dicho. No representa ningún riesgo para los pacientes”, explicó.
Respecto al funcionamiento actual del nosocomio, el director indicó que la mayoría de servicios biomédicos están operativos, incluyendo el tomógrafo, mamógrafo y ecógrafo. Reconoció que el equipo de Rayos X digital se encuentra en mantenimiento desde hace dos meses, debido a daños en el software tras cortes de energía.
A pesar de ello, afirmó contar con un equipo alternativo para asegurar la atención. También informó que ha gestionado nuevas contrataciones bajo el régimen CAS para cubrir brechas de personal, especialmente en cirugía y medicina física y rehabilitación.
“Este hospital recibe pacientes de toda la zona: Aguaytía, Tocache, y los 74 centros de salud de la red. Mi compromiso es dar cobertura total, y no permitir atropellos ni improvisaciones”, puntualizó.
El funcionario sostuvo que el Congreso ya tiene representación regional a través del legislador Luis Picón, también médico de profesión y natural de Tingo María, quien —según dijo— conoce la situación del nosocomio pero nunca lo ha visitado durante su gestión.
“A mí me encomendaron terminar ese hospital por mi hoja de vida. Si querían saber algo, tenían al congresista Picón. Pero esto fue un show”, aseguró.
Díaz Bardales también defendió su trayectoria profesional, afirmando que ha ejercido como director en otros hospitales, incluso fuera del país, y que su única prioridad es proteger la salud de los pacientes y el personal asistencial.




