El Pleno del Congreso rechazó la solicitud de la presidenta Dina Boluarte para ausentarse del país y participar en el funeral del papa Francisco en Roma. Con 45 votos en contra, 40 a favor y una abstención, el Parlamento decidió que la mandataria permanezca en territorio nacional, marcando un revés político en un momento crítico para su gestión.
La propuesta, presentada a última hora del martes, fue debatida en una sesión extraordinaria y semipresencial convocada por el presidente del Congreso, Eduardo Salhuana. Pese al respaldo de Fuerza Popular, Alianza Para el Progreso (APP) y aliados, la mayoría del Legislativo consideró inoportuna la salida de Boluarte, en plena escalada de inseguridad ciudadana.
Durante el debate, diversos congresistas expresaron su malestar. Diego Bazán (Renovación Popular) calificó el pedido como “una pérdida de tiempo”, mientras que Norma Yarrow cuestionó la desconexión de la presidenta con la realidad nacional. Por su parte, Susel Paredes (Bloque Democrático Popular) criticó el gasto innecesario y la falta de empatía del Ejecutivo, exclamando: “¡Que no se burle de los peruanos!”.
Según el detalle de la votación, el apoyo al viaje fue mayor en Fuerza Popular (18 votos a favor), APP (9) y Avanza País (4). Sin embargo, bancadas como Perú Libre, Renovación Popular y Podemos Perú votaron mayoritariamente en contra o se abstuvieron. La decisión también evidenció una alianza transversal entre sectores de derecha e izquierda que coincidieron en bloquear la salida presidencial.
El viaje estaba programado del jueves 25 al lunes 28 de abril. Durante ese tiempo, Boluarte tenía previsto gobernar a distancia, lo que generó cuestionamientos por el manejo de la seguridad interna y la falta de prioridades del Ejecutivo.
La negativa del Congreso refuerza la tensión entre los poderes del Estado y refleja la creciente desconfianza en la figura presidencial.




