La presidenta Dina Boluarte vuelve a estar en el centro del debate público, esta vez por exhibir lujosas joyas de la marca francesa Cartier durante actividades oficiales. Según un informe del portal periodístico independiente Mataperrea, y tal como destacó Alejandra López para La República, la mandataria habría usado un anillo y una pulsera de esta prestigiosa casa joyera, generando cuestionamientos en un contexto de amplia desaprobación ciudadana y tensiones políticas.
El anillo Cartier: un detalle que no pasó desapercibido
El pasado 19 de diciembre, durante su visita a Chalhuanca, Apurímac, Boluarte lució un anillo que, según Mataperrea, corresponde al modelo “Alianza Love” de oro amarillo. Su valor en el mercado europeo es de 1.370 euros, equivalentes a aproximadamente S/5.303 al tipo de cambio actual. Este accesorio ya había sido visto en noviembre durante el evento del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) 2024, según informó el mismo medio.
Mataperrea también destacó que Boluarte no solo posee este anillo, sino también una pulsera de la misma línea “Love”, cuyo precio en su versión más pequeña alcanza los 5.200 euros, aproximadamente S/20.128 al tipo de cambio actual. “Estas joyas no son detalles menores, sino símbolos de lujo que resaltan durante actividades oficiales, generando una inevitable reacción en la opinión pública”, menciona el informe.
Reiteradas apariciones con joyas de lujo
La controversia no se limita a la visita a Chalhuanca. Fotografías oficiales de la Presidencia muestran que la presidenta también lució estas piezas en otros eventos recientes. Por ejemplo, la pulsera Cartier habría estado presente en la ceremonia de graduación de alféreces de fragata de la Escuela Naval del Perú, el 17 de diciembre, y en la clausura del año lectivo de la Academia Diplomática, el 21 de diciembre. “El patrón de uso de estas joyas refuerza la percepción de un estilo de vida desconectado de las realidades de la población”, señalan expertos consultados.
Mientras tanto, en redes sociales y medios, las imágenes que muestran a Boluarte con estas piezas han intensificado las críticas sobre el contraste entre la ostentación de lujo y el discurso de cercanía al pueblo.
“Perdónalos, Señor”: Boluarte y su respuesta a las encuestas
Durante su discurso en Chalhuanca, la mandataria aprovechó para desestimar las encuestas que reflejan su desaprobación, la cual alcanza el 95%. En tono irónico, Boluarte declaró: “Cuando en Lima dicen 3% de aprobación, ¿qué les decimos? Aquí estamos. Solo sonrío y digo: Señor, perdónalos porque no saben lo que dicen ni lo que encuestan. Aquí está el pueblo chalhuanquino, aymarino y apurimeño”.
Estas palabras han generado reacciones mixtas. Mientras algunos interpretan la frase como una muestra de su resistencia a las críticas, otros consideran que trivializa la desconexión de su Gobierno con la ciudadanía. Boluarte también enfatizó su origen apurimeño como un vínculo con el pueblo, pero evitó mencionar temas controversiales como la situación de su hermano, actualmente prófugo y señalado como líder de una presunta organización criminal.
El contexto político y social de las críticas
La polémica en torno al uso de joyas de lujo surge en un momento en el que Boluarte enfrenta serios desafíos de legitimidad y aprobación. Su gestión ha sido marcada por constantes protestas, una creciente percepción de desconexión con las necesidades ciudadanas y cuestionamientos éticos. Para algunos analistas, el uso de joyas Cartier refuerza la percepción de que su administración no está alineada con los valores de austeridad y compromiso social que debería representar.
Por otro lado, figuras del ámbito político también han señalado la contradicción entre su discurso de proximidad al pueblo y las señales de ostentación personal. “Es lamentable que mientras miles de peruanos enfrentan dificultades económicas, la presidenta exhiba lujos innecesarios en actos públicos”, expresó un congresista opositor.
Implicancias éticas y percepción pública
El uso de joyas de alto costo no solo es una cuestión estética, sino que tiene implicancias éticas en el ejercicio del poder. Organizaciones de transparencia han señalado que, aunque no se trate de un delito, este tipo de comportamientos puede minar la confianza de la ciudadanía en sus líderes. “Es un símbolo de desconexión que erosiona aún más la ya debilitada percepción pública sobre el Gobierno”, afirmó un experto en comunicación política.
En un país donde gran parte de la población enfrenta dificultades económicas, la imagen de una presidenta utilizando accesorios de lujo puede ser interpretada como un signo de insensibilidad y elitismo. Sin embargo, desde el Ejecutivo no ha habido declaraciones al respecto, dejando abierta la interpretación sobre si estas piezas son de su propiedad o si fueron prestadas.
Reacciones en redes sociales y medios independientes
Mataperrea, medio que reveló esta información, ha sido aplaudido en redes sociales por exponer detalles que podrían pasar desapercibidos en los grandes medios. “La transparencia en la vida pública debe incluir todos los aspectos, incluso el uso de accesorios que reflejan posibles incongruencias con el discurso político”, expresó uno de los periodistas del portal en sus redes sociales.
Por su parte, las redes sociales han amplificado el debate. Mientras unos defienden el derecho de la presidenta a usar las joyas que desee, otros critican duramente lo que consideran un gesto inapropiado en tiempos de crisis. Memes, publicaciones y comentarios en plataformas como Twitter y Facebook continúan alimentando la controversia.
Conclusión
La polémica sobre las joyas Cartier de Dina Boluarte es más que un debate superficial sobre moda; refleja las tensiones y contradicciones que atraviesan su gestión. En un contexto de amplia desaprobación ciudadana y demandas de mayor sensibilidad política, este tipo de detalles adquiere un peso simbólico significativo. La presidenta enfrenta el desafío de recuperar la confianza de la población, algo que requerirá más que discursos, especialmente cuando gestos como estos parecen contradecir sus declaraciones de cercanía al pueblo.




