La presidenta Dina Boluarte aseguró este lunes que la organización criminal conocida como el ‘Tren de Aragua’, considerada por su gobierno como el “enemigo número uno” de la sociedad peruana, está “prácticamente desbaratada”. Durante una ceremonia oficial, la mandataria resaltó los esfuerzos realizados por el ministro del Interior, Juan José Santiváñez, y la Policía Nacional del Perú, a pesar de las críticas recibidas por el aumento de la delincuencia en el país. Según Luis Paucar para Infobae.
“¿Han visto cuántos delincuentes ha capturado el ministro del Interior y nuestra Policía? Prácticamente, está desbaratado el ‘Tren de Aragua’”, declaró Boluarte. Asimismo, hizo un llamado al Ministerio Público y al Poder Judicial para que no liberen a los detenidos, ya que, según dijo, “cuando los sueltan, salen más empoderados y matan inmediatamente”.
La mandataria aprovechó la oportunidad para señalar que la inseguridad ciudadana no es un problema exclusivo del Perú, sino una problemática que afecta a la región y al mundo. Recordó que, a principios del año pasado, sostuvo reuniones con otros países miembros de la Comunidad Andina (CAN) para abordar este desafío de manera coordinada.
Estrategias contra el crimen organizado
En marzo del año pasado, el entonces presidente del Consejo de Ministros, Gustavo Adrianzén, presentó ante el Congreso el plan del Grupo Especial contra el Crimen Organizado (Grecco), cuyo objetivo principal era desarticular al ‘Tren de Aragua’ y sus facciones. Estas redes criminales, originarias de Venezuela, se han extendido a otros países como Chile, Bolivia y el propio Perú, dedicándose a actividades delictivas como extorsión, sicariato, secuestro, tráfico ilícito de armas y robo agravado.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno para combatir a estas organizaciones, se incluyó la creación de una División de Investigación de Delitos Transnacionales, la cual cuenta con 300 efectivos de élite en su primera etapa. Además, esta unidad trabaja en coordinación con el Departamento de Seguridad de los Estados Unidos, que también está a cargo de la capacitación de los agentes peruanos.
Estas operaciones especiales a nivel nacional han permitido identificar y desmantelar las redes periféricas del ‘Tren de Aragua’, lo que ha sido considerado un avance significativo en la lucha contra la delincuencia organizada. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que estos esfuerzos deben ser sostenidos en el tiempo para garantizar resultados duraderos.
Críticas y desafíos para el gobierno
A pesar de los avances mencionados por la presidenta, su gestión ha sido objeto de críticas por parte de diversos sectores, especialmente debido a la creciente ola criminal y la percepción de inseguridad en el país. Uno de los momentos más cuestionados fue su participación en el Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza, donde afirmó que el Perú había recuperado su “tranquilidad política, económica y social”.
“Es un país en el cual se debe confiar, no solo para la inversión nacional, sino para la internacional, que es la que nos interesa”, sostuvo Boluarte durante una rueda de diálogo en el evento internacional. Sin embargo, estas declaraciones contrastaron con la realidad percibida por la ciudadanía, que enfrenta un aumento en los homicidios y actos de violencia.
Asimismo, Boluarte destacó el papel de las iglesias católicas, evangélicas y cristianas en la promoción de un mensaje de paz y reconciliación. “Ahora el Perú es un país que está entrando a una gobernanza tranquila”, afirmó en ese momento, declaraciones que generaron polémica entre sus detractores.
Un mensaje de estabilidad en medio de la crisis
En noviembre del año pasado, durante la reunión de la Alianza de las Américas para la Prosperidad Económica (APEP) en Estados Unidos, Boluarte reiteró que el Perú era un país en calma tras los eventos del 7 de diciembre, fecha en que se produjo el intento de golpe de Estado por parte de Pedro Castillo. Según la mandataria, su gobierno está enfocado en transmitir un mensaje de estabilidad para atraer inversiones extranjeras.
Varios de sus ministros respaldaron esta postura, argumentando que el objetivo era proyectar una imagen de seguridad y paz. La exministra de Cultura, Leslie Urteaga, declaró: “Que sepan que hay un clima de seguridad y estabilidad. No ha mentido. Yo veo paz, hay libertad de prensa y, aunque existe inseguridad, debemos enfrentarlo con otras medidas”.
No obstante, la criminalidad sigue siendo uno de los principales desafíos para el gobierno de Boluarte. Según datos recientes, los delitos como el sicariato y la extorsión han registrado un incremento preocupante, generando temor en la población y presión sobre las autoridades para que implementen soluciones efectivas.
El camino hacia la recuperación de la seguridad
Si bien la presidenta ha asegurado que el ‘Tren de Aragua’ está “prácticamente desbaratado”, expertos en seguridad advierten que el combate contra estas organizaciones criminales requiere una estrategia integral y sostenida. Además de los esfuerzos policiales, se necesita fortalecer el sistema judicial y garantizar que los delincuentes capturados no sean liberados fácilmente.
En este sentido, la colaboración internacional será clave para enfrentar un problema que trasciende las fronteras nacionales. La cooperación con Estados Unidos y otros países de la región permitirá mejorar las capacidades operativas y de inteligencia de las fuerzas del orden peruanas, contribuyendo a la lucha contra el crimen organizado.
Mientras tanto, la percepción de inseguridad sigue siendo una preocupación central para los peruanos, quienes esperan que las promesas del gobierno se traduzcan en una mejora tangible de su calidad de vida. La tarea no será fácil, pero el desmantelamiento de organizaciones como el ‘Tren de Aragua’ podría marcar el inicio de un cambio necesario en la lucha contra la delincuencia en el Perú.




