Dina Boluarte admite intervención quirúrgica y asegura plena capacidad para gobernar

La presidenta Dina Boluarte reconoció públicamente que se sometió a una intervención quirúrgica por motivos de salud “funcionales” y no estéticos, afirmando que esta no afectó sus funciones como jefa de Estado. En su declaración, también lanzó un desafío directo a la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, instándola a continuar con la investigación en su contra y garantizando su disposición a declarar y presentar pruebas, incluso renunciando a la confidencialidad de su historial médico.

Boluarte se refirió a la intervención quirúrgica confirmada previamente por el expresidente del Consejo de Ministros, Alberto Otárola, quien declaró ante la Comisión de Fiscalización del Congreso sobre el tema. “En una sesión simbólica y orquestada para incorporar en la agenda una supuesta intervención estética. Querían tener argumentos viles, intranscendentes y personales para dañarme y con ello dañar la institución fiscal. Con estos dichos aperturaron una nueva carpeta fiscal en menos de 48 horas. Ya quisiera que así de agilita sea para los otros temas que también se ventilan públicamente”, expresó.

Reafirmando las declaraciones de Otárola, Boluarte enfatizó que la operación fue necesaria para su salud: “Sí fui sometida a una intervención quirúrgica. No fue una intervención estética, fue una operación necesaria e imprescindible para mi salud. Lo necesitaba por funcionalidad respiratoria”, explicó.

Operación no afectó su labor como presidenta

La mandataria también aseguró que esta operación no generó incapacidad alguna para continuar desempeñando sus funciones como presidenta de la República. “No me generó ningún tipo de incapacidad o impedimento para ejercer mis funciones como presidenta de la República porque el acto médico no me lo impidió”, sostuvo Boluarte.

Incluso desestimó las acusaciones sobre supuestas irregularidades en su gestión durante el periodo de recuperación. “Una persona incapacitada de determinar funciones intelectuales, motoras, de coordinación y circulación no suscribe 91 normas que ahora dicen que fueron falsificadas las firmas. Ya no saben qué más inventar”, añadió. Según ella, la decisión médica fue cuidadosamente evaluada para asegurar que no existiera ningún problema que interfiriera con su desempeño como jefa de Estado.

Boluarte reta públicamente a la fiscal de la Nación

En un tono desafiante, Dina Boluarte se dirigió directamente a la fiscal de la Nación, Delia Espinoza, y declaró estar lista para colaborar con la investigación en su contra. “Cuando se dignen en citarme una vez más y el Ministerio Público haga su trabajo, renunciaré voluntariamente a mi derecho a la confidencialidad médica y entregaré mi historial clínico. Demostraré con medios probatorios suficientes lo que estoy manifestando a través de una declaración regular y oficial”, declaró con firmeza.

Dina Boluarte niega relación con caso Mikonos

Durante el mismo mensaje, la presidenta también abordó otra polémica vinculada al caso del prófugo líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón. Boluarte negó haber asistido al condominio Mikonos, en Asia, como se había especulado en los medios. “Nunca estuve en Mikonos”, aseguró la mandataria, rechazando cualquier vinculación con el lugar.

Además, calificó de “leyendas mediáticas” las versiones sobre el denominado “caso del cofre” y afirmó que estos rumores han sido utilizados para generar inestabilidad en el Gobierno. “Como presidenta constitucional de la República, siempre he sido muy respetuosa de las autoridades del sistema judicial. Sin embargo, desde hace bastante tiempo, sistemáticamente he sido objeto de un acoso permanente con el propósito de generar crisis en el Gobierno y, como consecuencia de ello, generar intentos fallidos de vacancia”, subrayó.

Contexto político y controversias

Este episodio se suma a una serie de investigaciones y cuestionamientos que han rodeado la gestión de Dina Boluarte, reflejando un clima de tensión entre el Ejecutivo y el sistema de justicia, así como con ciertos sectores políticos que buscan debilitar su posición. En un contexto de creciente polarización, Boluarte ha optado por enfrentar las acusaciones de manera pública, desafiando a sus críticos y asegurando que no tiene nada que ocultar.