Diabetes avanza silenciosa en comunidades indígenas de Huánuco por pobreza alimentaria persistente

La coordinadora de la estrategia sanitaria para pueblos indígenas y la etapa de vida joven, Gladys Estacio, confirmó que ya se han detectado casos de diabetes en comunidades originarias de la región, tanto en zonas andinas como amazónicas. Si bien la funcionaria indicó que la prevalencia actual es baja, con apenas un 2% de población afectada, afirmó que estos primeros registros son suficientes para justificar una intervención temprana.


“Los casos se presentan por muchos factores, especialmente por las condiciones económicas que limitan el acceso a una alimentación saludable”, explicó Estacio. Agregó que en varias comunidades, las familias no cuentan con los recursos necesarios para adquirir frutas, verduras u opciones menos dañinas para la salud.


En declaraciones a medios locales, sostuvo que el problema se presenta de manera menos intensa que en las ciudades, donde el consumo de comida rápida es mayor, pero advirtió que los estilos de vida poco saludables empiezan a replicarse también en áreas rurales, lo que podría generar un aumento progresivo de diagnósticos si no se actúa con anticipación.


Puerto Inca es zona prioritaria
Según detalló Estacio, el trabajo preventivo se ha concentrado especialmente en la provincia de Puerto Inca, donde se encuentra la mayor parte de población nativa amazónica en la región. Allí operan actualmente 12 establecimientos de salud, responsables de realizar seguimientos y atenciones integrales mensuales en las comunidades asignadas.


“Hay equipos de salud que se desplazan mensualmente y que están conformados por médicos, personal de laboratorio, enfermería, obstetricia, odontología y psicología”, sostuvo la funcionaria. Indicó que el enfoque es integral, y que las brigadas realizan controles, evaluaciones clínicas y toma de muestras para detectar enfermedades crónicas como la diabetes.


En ese marco, la vocera regional afirmó que no se han registrado casos graves hasta la fecha, aunque insistió en que es fundamental actuar de manera preventiva, especialmente en zonas donde el acceso a servicios de salud es limitado y las condiciones de vida favorecen la aparición de enfermedades no transmisibles.


Invocan a mejorar hábitos
Estacio también hizo un llamado a la población —tanto urbana como rural— para que modifique sus hábitos alimenticios, reduciendo el consumo de frituras, comida chatarra y aumentando la ingesta de frutas, verduras y agua. “Mínimo debemos caminar una hora diaria”, afirmó, destacando la importancia de la actividad física en la prevención de enfermedades metabólicas.


Sin embargo, reconoció que la situación económica de muchas familias indígenas no permite seguir estas recomendaciones al pie de la letra. “No tienen capacidad económica para acceder a alimentos sanos, y eso es una de las principales limitantes que enfrentamos”, expresó.


Esta contradicción entre el mensaje institucional y la realidad social condiciona el éxito de las estrategias sanitarias actuales, y refleja las dificultades estructurales que enfrenta el sistema de salud en regiones con altos niveles de pobreza rural.