DÍA MUNDIAL DEL SIDA

Por: Obst. Nancy Elizabeth Castañeda Eugenio.

El 1 de diciembre de este año se celebra el 30 aniversario del Día Mundial del SIDA, que se instauró para promover la prevención, detección y tratamiento oportuno del VIH/SIDA, para que sea además una oportunidad donde la gente de todo el mundo tome conciencia y se una en la lucha contra el mal.

Desde que apareció esta enfermedad en los años ´80, millones de hombres y mujeres han perdido la vida. El SIDA se convirtió en una amenaza para la salud pública; sin embargo, los grandes esfuerzos realizados por organizaciones internacionales, comunidades científicas, gobiernos nacionales, organizaciones comunitarias y muchas otras entidades, ha sido clave para los logros que ahora tenemos: ya se cuenta con las herramientas necesarias para controlar la epidemia y hasta puede ser posible su eliminación.

Para lograr esta meta, todos tenemos que contribuir, empezando por el ejercicio de nuestra sexualidad de manera responsable y segura, realizándonos la prueba de descarte de VIH y llevando un estilo de vida sano. Por otro lado, las organizaciones y los gobiernos deben seguir trabajando incansablemente para poner fin a esta enfermedad. Muestra de ello, se refleja en el tercer objetivo de Desarrollo Sostenible 2016-2030 que 193 países del mundo se han comprometido cumplir y es “poner fin a las epidemias del SIDA y otras enfermedades…”. Por su parte, el Ministerio de Salud en el Perú  a través de su Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de ITS, VIH y SIDA desarrolla una serie de acciones para reducir la transmisión de esta enfermedad en las poblaciones de mayor riesgo, poblaciones vulnerables y población en general, que van desde medidas preventivas hasta el tratamiento gratuito de la enfermedad.

Es necesario recalcar que el VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es el virus que causa el SIDA (Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida), puede afectar a cualquier persona, sin distinción de edad, sexo, raza o condición económica,  y su principal acción es destruir las células de defensa de nuestro organismo, haciéndolo más vulnerable a enfermar y morir. Se contagia a través de las relaciones sexuales principalmente. No existe una cura definitiva, pero con la atención médica adecuada y el tratamiento con fármacos especiales se puede controlar y hacer que la esperanza de vida de las personas infectadas sea cada vez mayor. Por el contrario, las personas que no reciben tratamiento permitirán que el virus se extienda por su cuerpo, debilitando gravemente el sistema inmunitario y pudiendo llegar al estadio SIDA, que es la etapa más grave y lleva a la muerte de la persona.