Deuda pendiente con nuestros maestros

En el corazón de nuestra región de Huánuco, una injusticia silenciosa pero profunda se ha estado gestando durante años. Miles de profesores jubilados, aquellos que dedicaron sus vidas a formar a nuestras generaciones, esperan con creciente desesperación el pago de la llamada “deuda social”. Este derecho, reconocido por la ley y ratificado por la Corte Superior de Justicia de Huánuco, se ha convertido en una promesa incumplida que pesa sobre la conciencia de nuestra sociedad.

El Gobierno Regional de Huánuco, encabezado por Antonio Pulgar, parece haber relegado este asunto a un segundo plano, olvidando que detrás de cada expediente hay una vida de servicio y dedicación. Mientras los trámites se acumulan en oficinas gubernamentales, nuestros educadores envejecen, y algunos, lamentablemente, han partido de este mundo sin ver reconocido su derecho.

La situación actual contrasta dolorosamente con administraciones pasadas. Curiosamente, durante el gobierno de Juan Alvarado, se designó el mayor monto presupuestal para el pago de la deuda a los docentes, demostrando que cuando existe voluntad política, las soluciones son posibles. Sin embargo, el silencio actual del gobierno regional sobre este tema es ensordecedor.

Se estima que más de 15 000 docentes están a la espera de este pago, una cifra que crece año tras año. Este no es simplemente un número en un informe; representa miles de historias de maestros que prepararon clases en sus hogares, que se formaron constantemente para ofrecer lo mejor a sus alumnos, y que ahora, en su jubilación, se encuentran olvidados por el sistema al que tanto sirvieron.

Las excusas burocráticas ya no son suficientes. Si bien el contralor del gobierno regional, el Dr. Nolorbe, señala que es necesario gestionar los fondos ante el Ministerio de Economía, la pregunta que surge es: ¿por qué no se ha avanzado en esta gestión? La aparente falta de interés o de iniciativa por parte del gobernador y sus funcionarios es preocupante y desalentadora.

Es momento de que el gobierno regional demuestre su compromiso con la educación y el respeto hacia quienes han brindado una vida de servicio y han sido y continúan siendo pilares fundamentales de nuestra sociedad. Se necesita una acción decidida y urgente. La creación de una mesa de trabajo que incluya a representantes del gobierno, del SUTEP y del Ministerio de Economía podría ser un primer paso para elaborar un plan de pago viable. Asimismo, es crucial priorizar este asunto en el presupuesto regional, incluso si eso significa iniciar con pagos parciales mientras se gestiona el presupuesto completo.