Detectan un enigmático objeto con órbita solar en resonancia con Neptuno

El descubrimiento de un nuevo objeto transneptuniano, denominado 2020 VN40, ha captado la atención de la comunidad astronómica, pues presenta una singular resonancia orbital con Neptuno, el gigante gaseoso que define las fronteras exteriores de nuestro sistema solar. Este hallazgo, revelado en un reciente artículo de la revista Planetary Science Journal, ofrece valiosas perspectivas sobre la dinámica orbital y la evolución temprana de nuestro vecindario cósmico.

Según el reportaje de El Comercio, el objeto 2020 VN40 forma parte de una clase de planetas menores conocidos como objetos transneptunianos y destaca por ser el primero confirmado que orbita el Sol una vez cada diez órbitas neptunianas.

La resonancia orbital, un fenómeno donde dos o más cuerpos celestes ejercen una influencia gravitacional mutua que estabiliza sus órbitas en una relación matemática precisa, es clave para entender la configuración actual del Sistema Solar. En el caso de 2020 VN40, esta resonancia 1:10 con Neptuno implica que completa una órbita alrededor del Sol por cada diez órbitas que realiza Neptuno.

Kathryn Volk, científica sénior del PSI (Planetary Science Institute) y coautora del estudio, subraya la importancia de este descubrimiento para comprender cómo Neptuno influye en las órbitas de objetos distantes. La distribución observada de objetos resonantes proporciona, según Volk, pistas vitales sobre la forma en que Neptuno y los demás planetas gigantes se reorganizaron tras su formación, un periodo crucial en la historia temprana del Sistema Solar.

Este objeto distante se encuentra a una distancia promedio 140 veces mayor del Sol que la Tierra. Además, su órbita se distingue por una inclinación de aproximadamente 30 grados con respecto al plano del Sistema Solar, una característica que lo sitúa significativamente fuera del plano orbital de los planetas más conocidos. El descubrimiento fue posible gracias al sondeo de Objetos Distantes de Gran Inclinación (LiDO), utilizando el Telescopio Canadá-Francia-Hawái, con observaciones de seguimiento realizadas desde el Observatorio Gemini y el Observatorio Magellan-Baade.

Lo que hace único a 2020 VN40 es la particular forma en que sincroniza su órbita con Neptuno. A diferencia de la mayoría de los objetos resonantes que se acercan más al Sol cuando Neptuno está lejos, este objeto parece acercarse al Sol cuando Neptuno también está cerca. No obstante, esta cercanía es una ilusión óptica, ya que la alta inclinación orbital del objeto lo sitúa muy por debajo del plano del Sistema Solar cuando está más cerca del Sol y Neptuno.

Rosemary Pike, autora principal del estudio, del Centro de Astrofísica de Harvard/Smithsonian, destaca que este comportamiento resonante no se había observado antes debido a que la mayoría de los objetos transneptunianos observados se encuentran más cerca del plano de los planetas. La alta inclinación orbital de 2020 VN40, por tanto, revela una nueva faceta de la dinámica orbital en las regiones más remotas del Sistema Solar.