Descubren subespecie de planta endémica en zona arqueológica de Huánuco

Una nueva variante de la “hierba de muchas semillas” fue hallada en el complejo arqueológico de Garu. Es la única de su género que crece a 3800 metros sobre el nivel del mar.


La reciente identificación de la Polycarpon tetraphyllum subsp. peruvianum, realizada en la Zona Arqueológica Monumental de Garu —ubicada en el distrito de Choras, provincia de Yarowilca, Huánuco—, representa un hito para la botánica peruana. Este complejo preinca, declarado Patrimonio Cultural de la Nación, se encuentra en una zona de alta montaña, donde esta planta logra desarrollarse en condiciones extremas de altitud y clima.


De acuerdo con el estudio dirigido por el investigador Daniel Montesinos, decano adjunto de la carrera de Agronomía y Negocios de la Universidad Científica del Sur, la especie es la única del género Polycarpon que puede germinar a más de 3800 m s. n. m., siendo visible principalmente durante la temporada de lluvias. Montesinos explicó que este hallazgo evidencia la alta capacidad de adaptación de la flora andina a ecosistemas áridos y fríos.


Características y singularidades botánicas
Los investigadores bautizaron a esta planta también con el nombre quechua Yaku Qura, que significa “hierba del agua”. Según el informe científico, la subespecie alcanza entre 4 y 17 centímetros de altura y presenta hojas verdes intensas que crecen en verticilos de cuatro. Además, posee estípulas triangulares y una abundante floración con pétalos que miden entre 1.5 y 2 milímetros, casi el triple de lo registrado en otras especies del mismo género.


“Esto no ocurre en las demás variantes, donde los pétalos rara vez superan los 0.7 milímetros”, detalló Montesinos, resaltando que esa particularidad constituye un rasgo distintivo de la subespecie descubierta. Ejemplares similares han sido hallados también en Apurímac y Áncash, aunque el registro más importante proviene de Huánuco, donde la planta crece en suelos rocosos cubiertos por pastizales de ichu.


Especie vulnerable y relevancia ecológica
El estudio advierte que la Polycarpon tetraphyllum subsp. peruvianum podría ser catalogada como “vulnerable”, según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La extensión de su presencia se calcula en apenas 12 000 km², por debajo del umbral de 20 000 km² considerado por la organización para esa categoría.


Montesinos explicó que esta planta cumple un papel ecológico importante en la conservación del suelo y puede ser utilizada en proyectos de restauración de ecosistemas degradados. “El Polycarpon tetraphyllum funciona como indicador de cambios ambientales y ayuda a prevenir la erosión, lo que lo convierte en un recurso estratégico para la recuperación de zonas altoandinas”, manifestó el investigador.


Un trabajo de campo y laboratorio de casi una década
La investigación se inició en 2015, durante una expedición arqueológica y botánica en Huánuco y Áncash, en el marco del estudio de la cultura Yarowilca. Las muestras recolectadas fueron enviadas posteriormente a Italia, donde se confirmó que se trataba de una subespecie inédita.


Los investigadores aplicaron el proceso de nomenclatura establecido por el Código Internacional de Nomenclatura para Algas, Hongos y Plantas (ICN), realizando comparaciones con especímenes conservados en herbarios internacionales. Asimismo, la planta fue cultivada en diferentes ambientes, demostrando una notable capacidad de adaptación.


Para determinar su estado de conservación, se utilizaron programas de análisis geográfico como QGIS, con cuadrículas de 2 × 2 km para estimar su área de ocupación (AOO) y extensión de ocurrencia (EOO). El trabajo fue coautoría de Duilio Iamonico, investigador de la Universidad Sapienza de Roma.


Importancia de seguir explorando la flora altoandina
Montesinos enfatizó que los estudios sobre biodiversidad vegetal en el Perú deben continuar actualizándose, ya que la información disponible tiene casi un siglo de antigüedad. “Estas plantas suelen pasar inadvertidas por su tamaño y apariencia discreta, pero son fundamentales para entender los procesos evolutivos y ecológicos del país”, precisó.


El investigador subrayó también la necesidad de reforzar la protección de las zonas arqueológicas que albergan especies endémicas, dado que su conservación contribuye no solo al patrimonio cultural, sino también al equilibrio ambiental de las montañas peruanas.

LEYENDA
Foto: Daniel Montesinos