El Ministerio de Energía y Minas confirmó señales de hidrocarburos frente a La Libertad y Lambayeque; la exploración está a cargo de la empresa Anadarko, en alianza con Chevron.
El ministro de Energía y Minas, Jorge Montero, anunció este miércoles que se han identificado indicios de yacimientos de petróleo y gas natural en aguas profundas del litoral norte, a aproximadamente 100 millas náuticas de las costas de La Libertad y Lambayeque. De confirmarse su existencia, este hallazgo podría redefinir la balanza comercial energética del Perú, que arrastra una fuerte dependencia de hidrocarburos importados.
Actualmente, el país produce cerca de 45 mil barriles de petróleo diarios, muy por debajo de su demanda interna, que supera los 300 mil barriles. Esta brecha ha generado un déficit sostenido en la balanza comercial del sector. El descubrimiento —aún en fase de prospección— abre la posibilidad de reducir esa dependencia y avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética.
Montero: “Puede cambiar la balanza de negativa a positiva”
Según informó el ministro, los estudios preliminares revelan la presencia de estructuras geológicas “muy potentes”, lo que justifica las altas expectativas. “Este hallazgo puede cambiar la balanza comercial de negativa a francamente positiva”, afirmó Montero, sin brindar detalles técnicos adicionales sobre el volumen estimado o el tipo de crudo encontrado.
Además del potencial impacto macroeconómico, el funcionario sostuvo que el hallazgo representa una oportunidad estratégica para el fortalecimiento de la seguridad energética nacional, una preocupación constante en el país debido a su dependencia de importaciones.
Exploración privada y alianzas estratégicas
El área en exploración está bajo concesión de la empresa Anadarko, la cual ha establecido una alianza con la multinacional Chevron. Esta última, con amplia experiencia global en proyectos offshore, aportará tecnología y capital para acelerar el proceso de confirmación y eventual explotación de los yacimientos.
La participación de una compañía como Chevron, subrayó Montero, demuestra confianza en el potencial energético del país. Sin embargo, no se han dado mayores detalles sobre los acuerdos comerciales ni los compromisos de inversión en esta etapa.
Inicio de operaciones podría darse en 2026
De acuerdo con el cronograma preliminar, si los resultados de las pruebas son favorables, la fase de extracción podría iniciarse en marzo de 2026. Ese horizonte contempla no solo la perforación, sino también el despliegue de infraestructura necesaria para transportar y comercializar el recurso, un proceso que requerirá permisos ambientales y técnicos complejos.
La posible explotación de estos yacimientos generaría, además, un incremento de inversión extranjera, empleos especializados y expansión en sectores vinculados como infraestructura, servicios y logística. No obstante, por ahora, las proyecciones están sujetas a la verificación técnica de los indicios encontrados.
Impacto económico y social: entre la expectativa y la cautela
Desde el sector privado, se espera que este tipo de hallazgos estimulen nuevas rondas de inversión en exploración energética, una actividad que ha mostrado un descenso en la última década. A nivel regional, también se prevé un impacto positivo en las economías locales si se garantizan mecanismos de redistribución y participación de beneficios.
Por ahora, el Ministerio de Energía y Minas no ha informado sobre mecanismos de consulta previa con comunidades costeras ni sobre evaluaciones de impacto ambiental en curso. Tampoco se ha detallado cuál será la participación estatal en caso de confirmarse la comercialización de los recursos.




