Una fuga de internos del penal de Cochamarca fue frustrada por agentes del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) durante una inspección rutinaria en el pabellón B-1, tercer piso, donde se descubrió un forado en las paredes de las celdas 3, 5, 7 y 9. Según el informe oficial, el agujero habría sido realizado con la intención de facilitar la huida de varios internos, evidenciando una acción planificada y coordinada.
En la celda número 7, los agentes hallaron incluso materiales de construcción como bolsas de cemento, lo que refuerza la hipótesis de una fuga premeditada. Ante el hallazgo, los internos involucrados fueron identificados y aislados de forma inmediata. Se trata de Jesús Ramos Aparicio (celda 3), sentenciado por robo agravado; Aron Mena Fernández (celda 5), por hurto; Kleber Cisneros Talavera (celda 6), por delito contra la libertad sexual; y Pedro Aquise Soza (celda 7), también sentenciado por robo agravado.
Tras conocerse los hechos, el presidente del INPE se trasladó de inmediato al establecimiento penitenciario para supervisar personalmente las acciones tomadas. La institución ha anunciado que se aplicarán sanciones ejemplares a los internos involucrados y se evaluará su traslado a otros penales de mayor seguridad. Asimismo, se presentará una denuncia penal y se ha ordenado una investigación exhaustiva para determinar responsabilidades adicionales.
El INPE reafirmó su compromiso con la seguridad penitenciaria y aseguró que se tomarán todas las medidas necesarias para evitar que situaciones similares se repitan. La pronta intervención evitó una posible fuga que habría representado un grave riesgo para la seguridad pública.




