En un esfuerzo vital para la conservación, dos pequeñas iguanas rosadas, una especie catalogada en peligro crítico de extinción y endémica de las Islas Galápagos, han sido descubiertas recientemente. El hallazgo tuvo lugar durante una expedición científica al volcán Wolf, ubicado en la isla Isabela, el único lugar del planeta donde estos singulares reptiles pueden encontrarse. La importancia de este descubrimiento radica en la vulnerabilidad extrema de la especie, cuya población se estima en menos de 200 adultos, y la necesidad urgente de proteger su hábitat.
Según la investigación publicada por El Comercio, la expedición fue llevada a cabo por un equipo conjunto de científicos de Galápagos Conservancy y guardaparques del Parque Nacional Galápagos (PNG), en el marco de un programa de monitoreo constante de esta especie única.
El descubrimiento de estas crías proporciona información crucial sobre la dinámica poblacional de la iguana rosada, lo que permite a los científicos comprender mejor sus patrones de reproducción y supervivencia. La especie, científicamente conocida como *Conolophus marthae*, fue identificada como distinta en 1986, pero no fue formalmente descrita hasta 2009. Su coloración rosada distintiva la diferencia de otras especies de iguanas terrestres de Galápagos.
El volcán Wolf, un lugar remoto y de difícil acceso, representa un desafío para los esfuerzos de conservación. La ubicación aislada, sin embargo, es también un factor clave en la supervivencia de la especie, ya que limita la interacción con especies invasoras y otras amenazas. La geografía volcánica del área, con sus laderas escarpadas y terrenos irregulares, ofrece un refugio natural para las iguanas rosadas.
Christian Sevilla, director del Parque Nacional Galápagos, enfatizó en un comunicado la importancia de mantener un enfoque sistemático en la investigación y el control de amenazas para garantizar la supervivencia a largo plazo de la especie. El Parque Nacional Galápagos, establecido en 1959, abarca el 97% de la superficie terrestre del archipiélago y juega un papel fundamental en la protección de su biodiversidad única.
James Gibbs, vicepresidente de Ciencia y Conservación de Galápagos Conservancy, destacó la trascendencia global del hallazgo. Subrayó que cada cría encontrada representa una esperanza y un recordatorio de que la naturaleza sigue luchando por sobrevivir, a pesar de las numerosas amenazas que enfrenta. Gibbs enfatizó que la conservación de la iguana rosada no es solo una responsabilidad local, sino un deber para toda la humanidad.
Los esfuerzos de conservación forman parte del Plan de Conservación y Manejo de la Iguana Rosada (2021-2027), una iniciativa liderada por la Dirección del Parque Nacional Galápagos (DPNG) con el apoyo de Galápagos Conservancy, Fundación Jocotoco y la Universidad Tor Vergata de Italia. Este plan integral busca abordar las principales amenazas que enfrenta la especie, como la depredación por especies introducidas y la pérdida de hábitat.
Las acciones futuras incluyen el refuerzo del monitoreo a través de cámaras trampa, la evaluación detallada de las interacciones con otras especies de iguanas terrestres, y el desarrollo de estrategias de manejo adaptativo que permitan ajustar las acciones de conservación a medida que se obtienen nuevos conocimientos sobre la especie y su entorno. La conservación de la iguana rosada requiere un enfoque multidisciplinario y una colaboración continua entre científicos, conservacionistas y las autoridades del Parque Nacional Galápagos.




