Descontento en Las Nazarenas: Adrianzén abucheado y Boluarte no asiste a Misa por la Nación

El primer ministro Gustavo Adrianzén fue recibido con abucheos y críticas por parte de los fieles congregados en la iglesia de Las Nazarenas, en Lima, durante la celebración de la tradicional Misa por la Nación. Acompañado por varios ministros del gabinete, incluyendo a los titulares de Relaciones Exteriores, Defensa, Comercio Exterior, Desarrollo e Inclusión Social, Trabajo y Producción, Adrianzén ingresó al templo en medio del descontento de los presentes, quienes expresaron su rechazo hacia las autoridades.

Según La República, en un artículo firmado por Eva Palomino, algunos de los asistentes manifestaron su molestia debido a la preferencia que se otorgó a las autoridades para entrar al recinto sagrado, lo que fue percibido como un trato injusto. “Nada, nada, son unos sinvergüenzas, estamos delante del señor, pero ¿cómo es posible que discriminen a la gente? Porque entra el premier, ¿quién es el premier? Primero deben asistir a la procesión como buenos católicos, a ver pregúntele si es que han ido, deben entrar como cualquier persona”, comentó airadamente una de las fieles presentes.

El incidente refleja el descontento de un sector de la población con la gestión del Ejecutivo, en un contexto donde la popularidad de la presidenta Dina Boluarte se encuentra en su punto más bajo. Las tensiones sociales y los problemas de seguridad ciudadana, en especial el aumento de la delincuencia, han generado crecientes críticas hacia el Gobierno. Este rechazo se hizo evidente en la ceremonia, donde la presencia de altos funcionarios no fue bien recibida por quienes consideraron que se les dio un trato privilegiado en un evento que, para muchos, debería estar enfocado en la igualdad y el respeto.

Dina Boluarte ausente en la Misa por la Nación

Se esperaba que la presidenta Dina Boluarte asistiera a la misa, como parte de las actividades que tradicionalmente reúnen a los líderes políticos y a la sociedad en un momento de reflexión y oración por el país. Sin embargo, Boluarte no estuvo presente en la ceremonia, lo que también generó comentarios entre los asistentes. Su ausencia ocurre en un momento crítico para su administración, marcada por una creciente desaprobación popular y una serie de crisis que han afectado la percepción del Gobierno.

La presidenta ha sido fuertemente cuestionada por su manejo de la inseguridad ciudadana, uno de los temas más sensibles para la población. A pesar de varias promesas de medidas para combatir la delincuencia, los resultados no han sido suficientes para calmar las preocupaciones de los ciudadanos. Este contexto ha contribuido a la baja aprobación de Boluarte, lo que a su vez ha generado un ambiente tenso para las autoridades durante eventos públicos.

Un clima de creciente descontento

El abucheo a Adrianzén en la iglesia de Las Nazarenas no es un hecho aislado. El descontento generalizado hacia las autoridades del Ejecutivo se ha venido manifestando en diversos espacios. En semanas recientes, tanto Boluarte como su gabinete han enfrentado críticas por no poder manejar con eficacia la ola de criminalidad que afecta al país, así como por la percepción de que el Gobierno no está abordando adecuadamente otras problemáticas sociales.

Este episodio pone de manifiesto la desconexión entre el Gobierno y una parte de la ciudadanía, que exige mayor transparencia, justicia social y soluciones concretas a los problemas que los afectan. Mientras tanto, la gestión de Boluarte sigue enfrentando desafíos significativos, tanto en términos de gobernabilidad como de aceptación popular.