Las autoridades recuperan el Club Central de Huánuco, donde se encontraron ventanas, techos y mobiliario saqueados
El Club Central de Huánuco, una propiedad emblemática en la región, finalmente fue desalojado este 6 de septiembre tras varios intentos fallidos. La medida se llevó a cabo con la participación de un contingente policial que llegó de manera sorpresiva para ejecutar la orden judicial. Sin embargo, lo que encontraron al ingresar fue devastador: el club estaba completamente destruido, desmantelado, y reducido a poco más que ruinas.
Escenario desolador
Cuando los agentes ingresaron al recinto, lo que encontraron fue alarmante. La infraestructura del club estaba en un estado deplorable, con signos evidentes de saqueo. Según se pudo constatar, no solo se habían destruido las paredes y techos de varias áreas, sino que incluso se habían llevado las ventanas del salón de fiestas, uno de los espacios más representativos del lugar. Este salón, que en otros tiempos albergaba eventos y celebraciones importantes para la comunidad, hoy se encuentra reducido a escombros. Las sillas, mesas y otros elementos que alguna vez formaron parte del mobiliario del club habían desaparecido por completo.
“Es indignante ver cómo ha quedado este lugar. No solo lo abandonaron, sino que se han llevado absolutamente todo lo que podía tener algún valor”, comentó uno de los padres de familia presentes, visiblemente afectado por el estado del inmueble. Los responsables del saqueo no dejaron nada: desde las puertas hasta los marcos de las ventanas habían sido retirados, lo que acentuaba el aire de desolación que se percibía en cada rincón del club.
Salida pacífica de los ocupantes
A pesar del ambiente de destrucción, los pocos ocupantes que aún permanecían en el lugar abandonaron las instalaciones sin poner resistencia. Las autoridades destacaron que, afortunadamente, no fue necesario el uso de la fuerza para ejecutar el desalojo. “Los ocupantes se retiraron sin incidentes. Parecía que ya sabían que esto era inevitable”, señaló uno de los agentes que participó en el operativo.
El Desalojo: Un proceso largo y esperado
El desalojo de este predio, que pertenece a la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado, llevaba años siendo pospuesto. Según el profesor Julio César Chávez, director de la institución, el club debía haber sido recuperado hace mucho tiempo, pero diversas complicaciones legales y administrativas retrasaron el proceso. “Desde 2019 estábamos luchando por recuperar este terreno. Hoy finalmente hemos logrado ejecutar el desalojo, y no hay marcha atrás”, afirmó con determinación.
La propiedad, que abarca más de 7500 metros cuadrados, debía haber sido revertida a la institución educativa para la construcción de un centro cultural, de acuerdo con la ley de reversión de terrenos del Estado. “Este espacio forma parte del terreno que legalmente nos corresponde. Es para el beneficio de la comunidad educativa y de toda la sociedad huanuqueña”, explicó César Chávez.
Un futuro prometedor para la comunidad educativa
A pesar del estado de abandono en el que se encontró el club, el director de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado expresó su compromiso de cumplir con la normativa legal y recuperar el espacio para construir un centro cultural que beneficie a la comunidad. “La ley es clara: este predio debe ser destinado para un bien común, y eso es lo que vamos a hacer”, aseguró.
El director también enfatizó que, a pesar de los rumores que circulaban sobre un posible alquiler del terreno para fines privados, eso no sucederá bajo ninguna circunstancia. “Se han dicho muchas cosas, pero puedo asegurar que este terreno no será alquilado. No permitiremos que vuelva a convertirse en un lugar de perdición”, declaró de manera contundente, refiriéndose a los comentarios que señalaban que el club había sido utilizado para actividades poco apropiadas en el pasado.
Conflicto con los antiguos administradores
Uno de los puntos más polémicos que ha rodeado este proceso de desalojo es el conflicto con la familia Melgar, antiguos administradores del club. Los Melgar han denunciado que durante el proceso se sustrajeron techos y otras partes de la infraestructura del inmueble. Sin embargo, El director Chávez aclaró que este es un conflicto entre particulares y no involucra directamente a la escuela. “Nuestro interés es recuperar el terreno y cumplir con lo que establece la ley. Lo que ocurra entre privados es un asunto que no nos compete”, afirmó.
El próximo paso: La recuperación total del terreno
Con el desalojo ya ejecutado, las autoridades de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado se han encargado de asegurar el lugar. “Ya hemos cambiado las chapas de todas las puertas y asegurado las entradas. El colegio ahora tiene posesión física del espacio y no vamos a permitir que vuelva a ser ocupado ilegalmente”, indicó el director.
Dato:
En las próximas semanas, la institución iniciará las gestiones para rehabilitar el predio y convertirlo en un espacio útil para la comunidad educativa y la sociedad en general. A pesar del estado ruinoso en el que se encuentra actualmente el club, el director aseguró que harán todo lo posible por cumplir con lo que dicta la ley y recuperar el terreno para construir un centro cultural que beneficie a todos.




