Derrota del fujiaprismo de la caverna

Augusto Álvarez Rodrich

 

El fallo de la Corte Suprema que declaró infundada en todos sus extremos la demanda contra el enfoque de género en el Currículo Nacional de Educación Básica es una gran noticia para la construcción de una sociedad donde se respeten los derechos de todos, de las mujeres y de los hombres.

La demanda la planteó el colectivo Padres en Acción (PEA) en setiembre de 2017 argumentando que la Ley General de Educación promovía la ‘ideología de género’ para que se les hable de sexo a los niños sin consentimiento de los padres y, entre otras paparruchadas, se promueva la homosexualidad.

Esta tontería de la ‘ideología de género’ solo existe en la mente afiebrada de gente conservadora que no acepta una idea fundamental y simple –que en el Perú sería revolucionaria– de que las mujeres tengan los mismos derechos y obligaciones que los hombres.

El enfoque –y no ideología– de género busca erradicar, desde la educación, estereotipos creados y promovidos en la sociedad que impiden el respeto a la diversidad, igualdad de género y no discriminación de personas por su identidad de género, orientación sexual, origen étnico, idioma, sexo, religión, etc.

Para ello, es crucial una educación que informe correctamente a los niños para que puedan tomar decisiones sobre salud sexual y reproductiva.

Quienes se enfrentan al enfoque de género se oponen a que la educación promueva la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, que respete la diversidad y que no discrimine.

El fallo es un gran triunfo de quienes pretenden construir una sociedad sin prejuicios y donde todos tengan los mismos derechos y oportunidades.

Es, también, una gran derrota estridente del sector conservador del país que tiene presencia creciente en la política, especialmente en el fujiaprismo, y cuyos argumentos contra el enfoque de género solo producen risa.

Como los del reaparecido, tras el colapso de FP, Luis Galarreta, quien sin perder su invicto en el papelón, anunció que FP desacatará el fallo sobre enfoque de género, aunque inmediatamente fuera liquidado en su argumentación penosa por Alberto de Belaunde cuando le leyó la parte del plan de gobierno de FP que, precisamente, promueve el enfoque de género.