El fútbol peruano vuelve a estar en el ojo de la tormenta tras las graves acusaciones lanzadas por Fernando Chapell, exárbitro FIFA, que implican a Deportivo Garcilaso en un presunto arreglo de partidos durante la temporada pasada en la Liga 1. Chapell ha señalado que un directivo del club cusqueño entregó 10 mil soles a un árbitro para favorecer al equipo en su crucial enfrentamiento contra Unión Comercio, en la lucha por clasificar a la Copa Sudamericana 2024.
Las acusaciones han provocado un fuerte rechazo por parte de Deportivo Garcilaso, que mediante un comunicado, ha negado categóricamente las afirmaciones de Chapell, instando a revisar las grabaciones del partido en cuestión para demostrar que sus logros se deben únicamente a su rendimiento deportivo. Además, el club ha anunciado que llevará a cabo investigaciones internas para esclarecer los hechos y tomará medidas para proteger su reputación.
Este nuevo episodio suma controversia al fútbol peruano, que ha enfrentado múltiples denuncias de corrupción en los últimos años. Deportivo Garcilaso, que se ha posicionado firmemente en contra de cualquier acto que empañe la integridad del deporte, espera limpiar su nombre y concentrarse en su participación en competiciones nacionales e internacionales. La comunidad futbolística espera ansiosamente los resultados de las investigaciones y la posible intervención de autoridades deportivas para garantizar la transparencia y la justicia en el fútbol peruano.




