Futbolistas del club de Juliaca denuncian deuda salarial y falta de respaldo tras el descenso administrativo.
El descenso administrativo de Deportivo Binacional en la Liga 1 2025 no solo ha golpeado el presente deportivo del club de Juliaca, sino que ha desatado una grave crisis institucional que ha dejado a su plantel profesional en el abandono. Jugadores sin sueldos, directivos ausentes y un futuro incierto marcan el escenario actual de un equipo que, hasta hace poco, aspiraba a mejorar su rendimiento en el Torneo Clausura.
Uno de los más afectados es el mediocampista colombiano Roger Torres, quien reveló a Radio Ovación la crítica situación que atraviesan él y sus compañeros. Según explicó, tras conocerse la resolución de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), que oficializaba la pérdida de categoría, el club decidió disolver las actividades sin ofrecer explicaciones ni apoyo alguno al plantel.
“Nos deben todo julio y nadie dio la cara”
“Estuvimos entrenando hasta que salió el comunicado de la FPF. Al día siguiente fuimos al club y nos devolvieron nuestras cosas. Nos despedimos entre nosotros porque no apareció ningún dirigente. Nos deben todo julio y los días entrenados. Yo estuve esperando en Juliaca algún pasaje para volver a Colombia y nunca llegó”, relató Torres, quien ya se encuentra en su país.
La situación del cafetero no es aislada. El mismo jugador reveló que incluso debió asumir los gastos de su compatriota Carlos Pérez, quien había llegado como refuerzo para el Clausura. “Yo lo recomendé y terminé costeando todo. El equipo venía en buen momento, con cuatro goles y tres asistencias de mi parte. Lamentablemente, esto nos golpea muy fuerte”, añadió.
Sin club y sin opción de fichar en 2025
El panorama legal también complica a los futbolistas. Según explicó Jhonny Baldovino, asesor legal de la SAFAP (Sindicato de Futbolistas), varios jugadores no podrían registrarse en otro club en lo que resta del año, debido a las restricciones del reglamento.
“Hay chicos que llegaron en el Clausura, y sería su segundo equipo en el año. Aunque sean liberados, no podrían jugar en otra institución porque la norma solo permite dos inscripciones. Estamos trabajando para que se anule ese registro, ya que los partidos nunca llegaron a disputarse”, precisó Baldovino.
Mientras tanto, los jugadores del club puneño siguen en la incertidumbre, con contratos no cumplidos y sin respuestas claras desde la dirigencia. El silencio de la administración de Binacional agrava una situación que deja en evidencia el frágil manejo institucional que derivó en el descenso y en una crisis humana que golpea a decenas de profesionales.




