Pobladores de la microcuenca La Esperanza, junto a comunidades como La Pedrosa, Malconga, Matamarca y La Florida, denunciaron públicamente a la empresa Trans Mantaro por el deterioro constante de sus vías comunales, ocasionado por el paso repetido de maquinaria pesada.
La situación ha generado protestas y un creciente malestar, debido a los efectos que —según manifestaron— esta actividad tendría sobre la transitabilidad, la producción agrícola y la seguridad de los pobladores.
La población también cuestiona al Gobierno Regional de Huánuco, que en enero pasado habría colocado la “primera piedra” para un proyecto de asfaltado de carreteras en la zona. Sin embargo, aseguran que hasta el mes de octubre no se ha registrado ningún avance físico, lo que califican como un presunto abandono de obra.
Exigen identificar a responsables
Durante una reunión comunal realizada el 3 de octubre, varios voceros vecinales solicitaron conocer quién autorizó el uso de las rutas comunales, en especial aquellas zonas que previamente habían sido restringidas por acuerdos internos. Uno de los dirigentes preguntó directamente a un ingeniero de Unitelec, empresa contratista vinculada al proyecto, si existía algún permiso oficial. “¿Quién ha autorizado?”, insistieron varios asistentes, sin obtener una respuesta clara.
Según se explicó en el encuentro, personal de la empresa habría retomado el tránsito por la vía principal tras recibir un plano informal de desvío que —de acuerdo con su versión— fue proporcionado por el Gobierno Regional. Sin embargo, reconocieron que no contaban con ningún documento formal que los habilitara a circular por la zona en disputa.
Un vocero de la empresa expresó que, tras no recibir respuesta sobre la restricción impuesta por comuneros, decidieron consultar con el contratista y con representantes del Gobierno Regional. Aseguró que se les alcanzó un croquis como ruta alternativa y que, por razones operativas, decidieron retomar el uso de la vía original.
Empresa “no tiene competencia”
Frente a las exigencias de la población para intervenir y reparar el daño a las vías comunales, un representante de Unitelec afirmó que la empresa no tiene competencia ni obligación legal para ejecutar trabajos de asfaltado. Según su declaración: “Nosotros no podemos hacer carreteras asfaltadas porque no es nuestra competencia, solo realizamos mantenimiento rutinario”.
Dicho mantenimiento incluiría, según detalló, la atención de tramos desde Manzano hasta las carreteras principales, sin incluir intervenciones estructurales de larga duración. Esta posición generó mayores cuestionamientos por parte de los pobladores, quienes insisten en que el tránsito frecuente de maquinaria pesada está generando daños irreversibles a las vías vecinales, que antes permitían el transporte de cultivos y el acceso escolar.
Protestas en aumento
El sentimiento de abandono institucional se ha extendido entre las comunidades afectadas. En diversas intervenciones durante la reunión vecinal, los pobladores señalaron que no han recibido comunicación clara ni del Gobierno Regional ni de la empresa contratista, a pesar de los compromisos públicos asumidos al inicio del año.
Algunos dirigentes manifestaron que la comunidad está dispuesta a organizar nuevas movilizaciones si no se aclaran los hechos y no se inicia una reparación efectiva de los caminos dañados. También exigieron que se reactive el proyecto de construcción de pistas con cronograma definido y seguimiento ciudadano.




