Guillermo Roberto García Trujillo (23) denunció a Diego Alfonzo Sánchez Castañeda (29), de la empresa Entel, por la presunta comisión del delito contra la fe pública al haber adulterado los datos de su madre Fabiola Agustina Trujillo.
Según la denuncia, la señora Fabiola era titular de un número celular de la empresa Entel, el cual era usado por su hijo Guillermo. La mujer falleció el 14 de enero 2021 y el 15 de enero, en su velatorio, llegó un mensaje de texto de la empresa Entel, al número de celular en cuestión, que informaba sobre la renovación del plan tarifario.
El hijo de la difunta, sorprendido debido a que él jamás solicitó la renovación del plan tarifario de 29.90 a 129.90 soles, llamó a la empresa Entel que le informó que la titular, su madre, había solicitado el cambio.
Guillermo, al acudir a las instalaciones de la empresa, se enteró de que además habían solicitado la renovación del equipo, con la cual debía pagar 166 soles mensuales. Ante esto presentó su queja en el libro de reclamaciones; sin embargo, la empresa le respondió que era improcedente su reclamo.
Para acceder a su reclamo, el viudo de Fabiola, Guillermo Gerardo García Ciurlizza tuvo que enviarle una carta a la empresa exigiendo la anulación de contrato y monto facturado, por tratarse de un fraude contractual, debido a que su esposa no pudo haber solicitado la renovación el día de su muerte, de lo contrario amenazó con tomar las acciones legales.
Luego del trajín, la familia García se enteró de que el trámite de renovación de plan y del celular lo había efectuado el Diego Alfonzo Sánchez Castañeda, quien trabajaba como asesor de la empresa Entel, e incluso firmó y puso su huella dactilar, donde debía firmar Fabiola Trujillo.
“La empresa me respondió que ya había anulado el contrato y pagado los 924 soles por el celular, pero ni siquiera me pidió disculpas. ¿Cómo la empresa puede hacer trámites sin el consentimiento de los titulares? ¿Quién tiene el celular que renovaron?”, cuestionó García Cirulizza.
Guillermo García cree que todo ese trámite lo hicieron al saber que la titular había fallecido y que nadie iba a reclamar. “Como esposo e hijos nos sentimos afectados moral y psicológicamente ante este tipo de acciones negativas de ese trabajador y otros de la empresa Entel Perú S. A.”, manifestó mortificado García Ciurlizza.




