El 1 de noviembre del año pasado, los familiares del difunto Justo Carrillo Reyes fueron al Cementerio General Augusto Figueroa Villamil de la Ciudad de Huánuco para colocar flores a su ser querido, pero se llevaron la sorpresa que la lápida de su familiar fallecido tenía otros datos.
Esta denuncia fue hecha por el ciudadano Pedro Torres Mayta, quien explicó que el 11 de noviembre del año pasado cursó un oficio a la Beneficencia Pública de Huánuco, sin embargo, explicó que hasta la fecha dicha entidad no ha dado ninguna respuesta.
“La lápida dice otro nombre, nosotros queremos saber qué ha pasado, queremos que la beneficencia nos diga quién ha metido la mano. Nosotros hemos pedido en la solicitud que se nos explique, pero el ingeniero no nos da la cara, además que es un tipo prepotente”, acusó.
Narró que el nombre del difunto, que es abuelo de su esposa, se llamaba Justo Carrillo Reyes y ahora la lápida dice Julio Carrillo Maíz y tampoco coincide con la fecha.




