Dengue sin vacuna: Huánuco fuera de la prioridad sanitaria

La exclusión de Huánuco de la primera fase de vacunación contra el dengue vuelve a poner en evidencia una brecha persistente entre el riesgo sanitario real de la región y las decisiones adoptadas desde el nivel central. Pese a ser considerada una zona endémica y a enfrentar lluvias intensas que elevan las condiciones de propagación del virus, el departamento no ha sido priorizado por el Ministerio de Salud, que focalizó la inmunización en Ucayali, San Martín, Loreto y Piura, según indicó Gustavo Barrera Sulca, director regional de Salud.

La decisión se produce en un contexto adverso. En enero se reportaron los primeros casos del año y las precipitaciones han generado escenarios propicios para la proliferación del zancudo Aedes aegypti. Sin embargo, de acuerdo con Barrera Sulca, el criterio utilizado por el sector Salud estaría vinculado al comportamiento epidemiológico de los últimos años. Según los registros de la Dirección Regional de Salud, Huánuco no reportó muertes por dengue en 2023, 2024 y 2025, a diferencia de regiones vecinas con mayor mortalidad.

Desde la autoridad regional, esa ausencia de fallecimientos fue atribuida a un trabajo sostenido de prevención, detección temprana y respuesta oportuna. No obstante, el enfoque abre un debate de fondo: la priorización basada en muertes previas implica que la vacunación llega cuando el daño ya ocurrió. En una región que mantiene condiciones climáticas y geográficas favorables para la enfermedad —y donde el propio director regional reconoció que el dengue “no va a desaparecer”— la falta de acceso a la vacuna deja a la población expuesta a un escenario de alto riesgo.

Como respuesta local, la Diresa lanzó el plan regional de prevención y control del dengue en Tingo María, ciudad que concentraría la mayor cantidad de casos, según la información de su despacho. Barrera Sulca señaló que el plan incorpora un enfoque multisectorial con participación de gobiernos locales, Policía Nacional, Fuerzas Armadas y agentes comunitarios, con énfasis en el control vectorial y la eliminación de criaderos.

El funcionario remarcó factores de riesgo persistentes como el manejo inadecuado de residuos, la acumulación de llantas, el almacenamiento deficiente de agua y la presencia de “cochas”, especialmente en zonas rurales. Estas acciones, indicó, habrían permitido controlar brotes previos sin que evolucionaran a cuadros graves.

La discusión se intensificó tras un fallecimiento reciente de un paciente de aproximadamente 80 años. Barrera Sulca sostuvo que se trató de un caso importado desde Padre Abad, en Ucayali, y que, aunque el paciente tenía diagnóstico positivo de dengue, la causa de muerte habría sido una insuficiencia respiratoria crónica, agravada por leptospirosis. La explicación, aunque técnica, reavivó la preocupación pública en un contexto sin vacunación.

Mientras el Estado prioriza a otras regiones, Huánuco enfrenta el dengue con herramientas limitadas. La evolución de los casos en las próximas semanas y el impacto de las lluvias marcarán si esta exclusión fue una decisión preventiva basada en cifras o un riesgo asumido que podría pasar factura más adelante.