Delcy Rodríguez desafía a Trump: “Aquí hay una presidenta encargada y un presidente rehén en EE. UU.”

Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, respondió a Donald Trump tras la difusión en redes sociales de una página manipulada de Wikipedia en la que se le presentaba como “presidente interino” del país caribeño, luego de la incursión militar estadounidense del 3 de enero. Desde el estado La Guaira, donde supervisaba el reinicio de clases tras la operación, Rodríguez rechazó cualquier intento de reinterpretar el mando político del país y sostuvo que Venezuela mantiene intacta su soberanía.

La reacción se produce en un escenario de máxima tensión diplomática, marcado por la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, así como por el anuncio del mandatario estadounidense de que Washington asumiría la gestión de los asuntos venezolanos. En ese contexto, Rodríguez buscó proyectar control institucional y respaldo social, remarcando que la conducción del Ejecutivo se ejerce “junto al pueblo organizado”, en medio de una disputa narrativa que se libra tanto en la política como en el ecosistema digital.

Rodríguez cuestionó directamente la publicación difundida por Trump y desestimó la versión que circuló en la enciclopedia digital. “He visto por allí caricaturas en Wikipedia de quién manda en Venezuela. Bueno, aquí hay un Gobierno que manda en Venezuela, aquí hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén en los EE. UU., y gobernamos junto al pueblo organizado”, afirmó. Además, ratificó “la soberanía y la independencia de Venezuela” y aseguró que su administración impulsa relaciones internacionales basadas en el respeto y la legalidad internacional. Según su mensaje, el Ejecutivo trabaja para “reivindicar y proteger los derechos” del país frente a lo que calificó como decisiones unilaterales de Washington.

Choque diplomático
Más allá del cruce verbal con la Casa Blanca, el Gobierno venezolano intenta sostener una línea de firmeza hacia adentro y de reposicionamiento hacia afuera. El discurso de Rodríguez apuntó a dos frentes: desmontar el contenido difundido por Trump —presentado como una manipulación— y reforzar la idea de continuidad de mando, en un momento en que la coyuntura regional e internacional amplifica cada declaración.

En paralelo, Rodríguez encabezó en Caracas una reunión con embajadores de países de la Unión Europea, además de representantes del Reino Unido y Suiza, con el objetivo de avanzar en una “agenda nueva” de relacionamiento internacional tras la captura de Maduro. El encuentro, realizado en el Palacio de Miraflores, fue descrito por las autoridades como “franco y cordial”, en un intento de mostrar que, pese a la presión externa, el Ejecutivo busca interlocución con actores clave de Occidente.

El canciller Yván Gil informó que Rodríguez transmitió a la misión diplomática la disposición al diálogo “en el marco del respeto y la igualdad entre los Estados”, con miras a impulsar una agenda de cooperación. De acuerdo con la Cancillería, durante la cita revisaron el estado de las relaciones bilaterales y coincidieron en la necesidad de abrir una nueva etapa de diálogo productivo entre Venezuela y los países europeos. El mensaje central fue claro: mientras confronta el relato de Washington, Caracas intenta mantener abiertas —bajo condiciones— las puertas de negociación con Europa.