La teóloga argentina Emilce Cuda, hoy cercana colaboradora del papa León XIV y discípula del pensamiento de Francisco, narra el vínculo entre ambos pontífices y anticipa una nueva etapa para la Iglesia.
Desde su oficina en el Vaticano, la teóloga argentina Emilce Cuda no solo observa la transición papal con una mirada académica, sino también vivencial. Fue nombrada en 2022 como primera mujer secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), bajo la presidencia del cardenal Robert Prevost, hoy papa León XIV. Su testimonio permite entender la continuidad —y también los contrastes— entre dos figuras que marcarán la historia contemporánea de la Iglesia.
“El Papa lo quería mucho. Me lo ha expresado a mí concretamente varias veces”, reveló Cuda al referirse al afecto que el papa Francisco tenía por Prevost, su sucesor.
Dos culturas, un mismo puente
Cuda destaca que tanto Francisco como León XIV comparten una visión integradora de Iglesia, aunque desde recorridos vitales distintos. “Nosotros somos puentes”, afirma, aludiendo a las culturas que ambos manejan: América Latina y Estados Unidos.
El programa que dirige en la CAL se llama precisamente “Conduciendo puentes y construyendo puentes”, iniciativa impulsada inicialmente por Francisco. Y sorprendentemente, León XIV utilizó esa misma expresión en su primer mensaje como pontífice.
“Entender la necesidad de unidad en la diferencia es lo que pedía Francisco. Y León XIV comparte esa visión, pero con herramientas distintas”, explicó Cuda.
Del silencio a la decisión
La figura de Prevost como cardenal se caracterizó por un perfil reservado, pero contundente en momentos clave. “Es muy callado, es verdad; pero cuando habla, lo hace con profundidad. Y en dos oportunidades muy importantes, tomó decisiones y asumió las consecuencias, sin usar a otros de intermediarios”, enfatizó la teóloga.
Cuda valora ese gesto como mujer dentro de la Iglesia, señalando que no es común que un superior masculino respalde de forma tan directa a una colaboradora.
Francisco y León XIV: diferencias en el centro
Una de las preguntas inevitables gira en torno a las diferencias entre los dos papas. Cuda responde con una analogía: “Francisco es como la sopa caliente que se toma por los bordes; organizó las periferias. León XIV, en cambio, va a institucionalizar ese proceso en el centro”.
A juicio de la teóloga, León XIV representa una generación diferente, con otra experiencia histórica y una visión moldeada por la vida en múltiples culturas. “Conoce el éxito del capitalismo estadounidense y la miseria de América Latina. Y eso no se aprende en un viaje. Él hizo opción por los pobres a los 20 años”, destacó.
Un saber que Francisco no tenía
Para Cuda, la gran diferencia radica en una noción cultural amplia: “Hay un saber de León XIV en su cultura de los dos mundos que Francisco no tenía”. Y da ejemplos concretos: mientras Francisco entendía la organización obrera de la costa atlántica, el nuevo papa conoce también la realidad rural y campesina del otro extremo de América Latina.
Vínculos y apoyo cardenalicio
La relación entre Bergoglio y Prevost no es reciente. Según Cuda, ambos mantenían contacto desde hace dos décadas, cuando uno era arzobispo de Buenos Aires y el otro superior de los agustinos. “Prevost tenía contacto semanal con el papa Francisco. Lo recibía todos los sábados como prefecto del Dicasterio de Obispos”, indicó.
Sobre el cónclave, Cuda cree que el apoyo a Prevost por parte de los cardenales latinoamericanos fue determinante. “Mi intuición femenina es que entró al cónclave ganando. No por información confidencial, sino porque conozco el perfil que América Latina quería para conducir la Iglesia”, aseguró.
León XIV frente al poder político
Cuando se le preguntó por una eventual relación entre León XIV y figuras políticas como Donald Trump, Cuda explicó que la historia demuestra que cada papa ha dialogado con su tiempo. “Hoy vivimos un neofeudalismo con concentración del poder en EE. UU., y León XIV tiene las categorías para dialogar con esa realidad”, afirmó.
Y añadió: “No se puso el nombre de León XIV por casualidad. Es una referencia directa a la doctrina social de la Iglesia, que venimos aplicando desde la CAL con él como presidente”.
El delfín de Francisco
La relación afectiva y política entre Francisco y su sucesor se consolida con una afirmación rotunda. “¿Era el delfín del papa Francisco?”, preguntó la periodista. “Absolutamente, sí”, respondió sin dudar Emilce Cuda.
El nombramiento de Prevost como papa no es una ruptura con el pontificado de Francisco, sino —según su colaboradora— una forma de garantizar la continuidad de procesos, aunque con una impronta renovada y un enfoque institucional más claro.




