La Defensoría del Pueblo en Huánuco, a través de su responsable Marco Octavio Durand Rocca, anunció una intervención en el colegio “Milagro de Fátima”, solicitando a los docentes que eliminen los tatuajes de sus cuerpos. Según afirmó Durand Rocca, la presencia de tatuajes en los profesores “no es recomendable” en un entorno educativo y podría representar un mal ejemplo para los estudiantes.
De acuerdo con Durand Rocca, “la mayoría de las personas que utilizan este tipo de elementos son delincuentes” y afirmó que el origen de los tatuajes se vincula históricamente a contextos penitenciarios. El funcionario lamentó que, aunque algunos artistas y deportistas exhiben tatuajes, esta práctica se esté trasladando al ámbito escolar, lo que, en su opinión, podría llevar a los niños a normalizarla.
Durand Rocca insistió en que los estudiantes podrían imitar a sus docentes, considerando que si un profesor lleva tatuajes, ellos también podrían hacerlo. Según sostuvo, la Defensoría recomendará que los docentes “vuelvan a la normalidad y a ser profesionales como debe ser”.




