El defensor del pueblo en Huánuco, Marco Durand Rocca, afirmó que no pierde la esperanza de que la ciudad ingrese al megaproyecto “Grandes Ciudades” del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), una puerta que —según indicó— permitiría destrabar una inversión estimada en S/ 400 millones para renovar tuberías antiguas, reestructurar redes de agua y desagüe y enfrentar la crisis hídrica que agrava el mal servicio, los anegamientos y el riesgo de colapso sanitario.
Durand Rocca sostuvo que Huánuco vive una crisis que ya no admite parches: tuberías antiguas, redes deterioradas y un sistema de agua y desagüe al límite. En ese escenario, aseguró que la deficiencia del servicio, los anegamientos y el colapso recurrente no son “mala suerte”, sino el resultado de años sin una reestructuración integral.
El comisionado afirmó que el ingreso de Huánuco a “Grandes Ciudades” representa —hoy— la ruta más viable para una intervención seria. Remarcó que el megaproyecto permitiría atacar de frente el problema estructural: cambio de tuberías, modernización de redes y mejoras sustanciales del sistema. Para Durand Rocca, no se trata solo de agua: una inversión de esta magnitud también reactivaría la economía local con empleo, movimiento comercial y obras públicas de alto impacto.
Durand Rocca explicó que la declaratoria de emergencia emitida por la Municipalidad y el Gobierno Regional sería un requisito fundamental para postular al programa. Añadió que esa declaratoria, además, habilita facultades incluso financieras para invertir. Sin embargo, cuestionó el argumento que se ha instalado en el debate público: que si Huánuco entra a Grandes Ciudades, entonces invertir ahora sería una “doble intervención”.
Su mensaje fue directo: la emergencia no puede convertirse en excusa para inmovilizar, sino en una herramienta para destrabar acciones concretas mientras se concreta el financiamiento mayor.
El defensor del pueblo remarcó que la posible inversión —calculada en S/ 400 millones— sería decisiva para atacar el “pésimo” sistema de agua y desagüe. A su juicio, Huánuco no está discutiendo un simple proyecto: está discutiendo la posibilidad de salir del atraso, reducir pérdidas, enfrentar el desborde y proteger la salud pública.
Durand Rocca lanzó una crítica que resume el hartazgo ciudadano: durante años se anuncian presupuestos para renovar redes, pero no se ve nada. Con ironía, dijo que “lo único que han renovado es el aire”, dejando sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿dónde quedó el dinero? Señaló que la población ya no cree en discursos sin evidencia, y por eso insiste en que la única salida sostenible es una intervención grande, verificable y con obras que se puedan medir en la calle, no en papeles.
El comisionado también puso énfasis en la PTAR (Planta de Tratamiento de Aguas Residuales), una infraestructura que considera urgente y que hoy sigue entrampada por la discusión del terreno donde se instalaría. Recordó que el proyecto fue desactivado y que Huánuco quedó fuera, a pesar de la necesidad. Ante ello, pidió a los vecinos colindantes comprender la urgencia y buscar una salida razonable —venta o disposición del predio— para destrabar una obra clave para el saneamiento y la salud pública.




