Defensor de Pueblo pide acción urgente contra la trata de personas en Huánuco

El comisionado de la Defensoría del Pueblo en Huánuco, Marco Durand Roca, se pronunció con preocupación sobre la reciente desaparición de seis niñas en la región de Huánuco y Pachitea, un problema que refleja la creciente presencia de mafias dedicadas a la trata de personas. En una reunión con diversas autoridades, destacó la necesidad de una mayor vigilancia por parte de la Policía Nacional del Perú, especialmente en los controles viales, para evitar que menores viajen sin supervisión ni autorización legal.

Durand hizo un llamado a la policía para que intensifique los controles en las carreteras de la región, ya que la falta de control facilita que las bandas criminales se movilicen con mayor facilidad. “Las mafias que reclutan a estas niñas logran su objetivo sin mayores obstáculos por parte de las autoridades”, manifestó. La aparición de algunas de las menores en lugares alejados, como Tingo María, confirma la magnitud del problema y la urgencia de tomar medidas inmediatas.

Ofertas laborales engañosas y complicidad familiar

El comisionado también abordó un aspecto preocupante: las ofertas de trabajo fraudulentas que utilizan los traficantes para atraer a adolescentes, a menudo con promesas de sueldos de hasta dos mil soles, lo que lleva a los padres, en algunos casos, a permitir que sus hijas viajen bajo falsas expectativas. “Al final, las niñas caen en manos de mafias, siendo explotadas sexualmente, un delito que las marca de por vida”, afirmó Durand. Esta situación se agrava por la falta de seguimiento y apoyo institucional para las víctimas después de ser rescatadas.

Durand instó a las autoridades locales, en particular al Consejo Regional, a aprobar de manera urgente una ordenanza que permita combatir la trata de personas en toda la región. Criticó el retraso en la aprobación de esta medida y pidió que se realice una sesión extraordinaria con una agenda única para abordar el tema antes de fin de año.

Durante la reunión, estuvieron presentes representantes del Ministerio Público, el Ministerio de Educación, SUTRAN, y la Policía Nacional, quienes coincidieron en la necesidad de un esfuerzo conjunto para prevenir y reprimir estos delitos. “Este es un trabajo homogéneo que debe centrarse en la prevención y la protección de la dignidad humana”, subrayó Durand.