Decano del Colegio de Abogados asegura que exoneración de IGV no es la solución

Plantea que Gobierno debe importar para regularizar precios en el mercado

El decano del Colegio de Abogados, Rodolfo Espinoza Ceballos, señaló que la reducción del IGV (Impuesto General de las Ventas) no es la solución para salir de la actual crisis económica. 

Asimismo, propuso que el Gobierno debe importar productos, para que la libre competencia de precios regularice el incremento de los precios de los principales artículos de la canasta familiar. 

En este sentido, Ceballos detalló que debe existir un mayor control por parte de los organismos supervisores como Indecopi, ya que no están cumpliendo con sancionar ejemplarmente a las empresas y tampoco están defendiendo a los consumidores, que se sienten asfixiados con los precios por las nubes. 

“ Si nosotros hacemos un análisis de lo que significa la  atención al último  paro de transportistas donde el estado echó mano a mil millones de soles a fin de que a través de un fondo de estabilización  el  combustible bajase un sol por galón y después vimos como los autoservicios siguieron vendiendo el combustible al mismo precio,  ,me temo que algo parecido está pasando porque se ha quitado el impuesto selectivo al consumo y si vemos el gas  solo ha bajado centavos y en el caso de la gasolina está bajando cerca de dos soles”, aseveró.  

Ceballos resaltó que, a pesar de que el alza de los productos alimenticios, solo debería darse en cuatro rubros, estos son harinas de trigo, maíz, aceite de soya y los alimentos que son procesados como es el alimento de las aves, sin embargo, existen productos como el azúcar y los lácteos que siguen en aumento.

“No se justifica que estén subiendo otros productos como por ejemplo el azúcar porque el Perú tiene la producción suficiente de azúcar, los lácteos y otros más de la canasta básica, entonces lo que yo me temo es que con el IGV va a suceder lo mismo que con el impuesto selectivo de consumo”, señaló.  

Asimismo, aseguró que el estado lo que debió hacer es declarar la libre importación, tal y como lo hizo Alan García en su segundo gobierno. O sea que productos de otros países ingresen al país, a fin de que generen competencias de precios y estos se regularicen en el mercado. 

“García cuando tuvo un problema con el azúcar en su segundo gobierno simplemente dijo que los productos que estaban siendo sobrevalorados, serían declarados libres de importación y vimos cómo empezó a bajar no solamente el precio del azúcar, sino incluso de los medicamentos que es otra cosa que estamos pagando muy caro a nivel internacional”, sentenció el profesional.