La llegada de jugadores de nivel ya era una obsesión para el entrenador Roberto Tristán. Hace más de un mes que estaban entrenando tres elementos prestados por la U San Martín y se creó tanta expectativa alrededor de ellos que su presencia era esperada con ansiedad por la hinchada crema. Por fin dos de ellos debutaron: Alejandro Reyes en el mediocampo, con el número 24 y Pedro Martínez en el ataque con el número 18.
Para ser la primera vez y con la presión de ganar y quedar bien con la exigente tribuna crema, no desentonaron y dejaron la impresión que serán buenos aportes. En todo caso junto con el resto de los once, mostraron que el equipo mejora fecha a fecha.
Reyes se quedó durante los 90 minutos, jugó de volante de primera línea con la función de recuperar y distribuir balones para originar ataques y en los momentos difíciles, cuando las cosas se complicaban porque el rival trataba de conseguir un gol que le permitiría clasificar, estuvo colaborando eficazmente con la defensa.
Pedro Martínez había impresionado mejor en los entrenamientos, pero en el partido estuvo muy marcado, no tuvo libertad para moverse dentro del área y para disparar al arco. La falta un compañero de ataque que juegue más cerca de él, pero buscó, luchó y estuvo merodeando el área. Tuvo algunas ocasiones claras pero erró por la marca muy cerrada. Fue cambiado al promediar la segunda etapa porque se cansó.
Todavía falta el otro volante, Esparza de quien sus documentos aún están por regularizar.




