Debemos proteger los humedales

De acuerdo a la NASA, nueve de los diez años más calurosos ocurrieron desde el año 2000 y todo parece indicar que este 2016 no será la excepción. Hasta 2015, la temperatura global subió 0.87 °C. En lo que va del año, cada mes se bate récords en temperaturas altas. A pesar de ello, inconscientemente, seguimos destruyendo nuestros bosques.
Solo en Huánuco se están investigando 100 incendios forestales ocurridos durante el año; sin embargo, se estima que se produjeron otros 200 incendios que no fueron reportados. Estamos hablando de más de un incendio al día. Los bosques de Carpish son un claro ejemplo de destrucción que incluso modificó el clima agradable del valle de Huánuco, que se ha convertido en un lugar caluroso. Ya no tiene la frescura de hace años.
Asimismo, los pocos humedales que tenemos están siendo destruidos por inescrupulosos para traficar esas tierras. Nuestros cerros, antes cubiertos con especies únicas, fueron arrasados por los traficantes y destruidos los proyectos de reforestación iniciados con la señora Shinsato, cuando era presidenta del CTAR Huánuco. Los humedales de Huachog se deben recuperar, para eso, están las autoridades.
Debemos de ayudar también a la comunidad campesina de Umari, su municipalidad y a la ONG Diaconía porque tienen el proyecto de conservación y recuperación del Monte Potrero, donde se está rescatando la flora y fauna que antes habitaba en el lugar. Como muestra, para este 12 de noviembre, están organizando la Fiesta por el Agua, donde todos los asistentes participarán de una campaña de reforestación.
Ojalá que nuestras autoridades se pongan de acuerdo y elaboren un plan para proteger las áreas verdes.